Doctor Vela
El doctor Vela llega en coche al juicio por los bebés robados. JORGE PARÍS

La segunda y previsiblemente última sesión del juicio contra el doctor Eduardo Vela, acusado del robo de un bebé en 1969 en la clínica San Ramón de la capital, ha sido suspendida por la incomparecencia del acusado. Su abogado ha expuesto que se encuentra ingresado en Urgencias al haber sufrido "mareos" y "dolores" y, tras escuchar a las partes, la presidenta del tribunal, María Luisa Aparicio, ha optado por aplazar la vista. 

Ni Ministerio Público ni acusación particular se han opuesto a la suspensión solicitada por la defensa, si bien la fiscal ha planteado la opción de reanudar el juicio con la presentación de las pruebas, a la espera de si el procesado era capaz de comparecer a lo largo de la mañana y, en caso de que no pudiera, señalar otro día para el trámite de informes y su derecho a la última palabra.

La acusación particular se ha sumado a ese planteamiento, puntualizando que si la previsión de mejoría no era posible debería decretarse la suspensión.

La jueza ha determinado esperar hasta el mediodía para ver si Vela se recuperaba y podía desplazarse a la Audiencia Provincial de Madrid. En ese caso, que se veía poco probable porque tiene que ser sometido a unas pruebas médicas, la vista se habría reanudado este mismo miércoles. Al no ser así, se fijará una nueva fecha.

La Sala deberá decidir dicha fecha en las próximas horas, para lo cual estudiará el informe médico del ingreso hospitalario. Legalmente puede fijarse para dentro de los próximos 30 días hábiles pero se intentará que sea bastante antes.

Indignación

La suspensión del juicio ha provocado la indignación de un pequeño grupo de personas que se concentraba ante las puertas de la Audiencia. Frente a la convocatoria de este martes, con un centenar de afectados procedentes de diferentes puntos de España, esta concentración se ha reducido a víctimas de Madrid.

"Es vergonzoso y lamentable que se nos hagan estas cosas, pero nos lo imaginábamos, porque ayer ya estaba muy malo y no quería venir hoy. Si un hombre con 85 años va a Urgencias es normal que le saquen algo", ha lamentado Mari Cruz Rodrigo. "Pido a los jueces que traigan a ese señor en ambulancia y lo suban en camilla", clamaba a su lado Adelina Ibáñez. "Nos va a pasar con él lo mismo que con Sor María. No se le verá más y nos dirán que está muerto. ¿Dónde está enterrada ella?", ha agregado, en alusión a la monja María Gómez Valbuena, fallecida estando imputada en el supuesto robo de dos niños.

Los asistentes han increpado al abogado del ginecólogo a su salida del edificio al grito de "¿Dónde está el doctor Vela?" y le han reclamado sin éxito que les diera explicaciones.

Más serena se ha mostrado ante la noticia la denunciante, Inés Madrigal, quien ve en el aplazamiento del juicio una oportunidad de que se siga hablando de los bebés robados.

Su letrado, Guillermo Peña, ha tildado de "maniobra dilatoria y de mala fe" la actuación de la defensa que, en su opinión, solo busca la disuasión de los testigos que no le conviene que declaren.

Permiso para no asistir denegado

Después de intentar hasta el último momento la cancelación definitiva del juicio, alegando que el médico no estaba capacitado para declarar, su abogado pidió este martes permiso al tribunal para que no tuviera que volver a la sede judicial. La presidenta denegó la petición y respondió que no existía ningún motivo para ello, pero el procesado finalmente no ha acudido.

Según el orden que estaba programado, junto a la declaración de cinco testigos este miércoles se iba a proceder a la presentación de las pruebas documentales y de las periciales, con la comparecencia de dos peritos. Tras la elevación a sala de las conclusiones definitivas y de los informes de cada una de las partes, el acusado tenía derecho a un último turno de palabra antes de que el caso quedase visto para sentencia.

Entre los testimonios que se iban a escuchar estaba el de dos periodistas francesas que, con cámara oculta, habrían grabado a la mujer de Vela reconociendo la sustracción de Inés Madrigal a su madre biológica y a él asintiendo. Este martes, el matrimonió aseguró que no recordaba ese momento.

Durante su declaración en la Audiencia, el médico también respondió con un "no lo recuerdo" a muchas otras de las preguntas que se le plantearon y añadió que él no le había entregado "ninguna niña a nadie". 

Vela se enfrenta a entre once y trece años de cárcel. La Fiscalía pide ocho años de prisión por detención ilegal de un menor y tres por un delito de suposición de parto en concurso con otro de falsedad documental. Reclama igualmente una indemnización de 350.000 euros. La acusación particular exige ocho años por detención ilegal, dos por suposición de parto y tres por falsedad en documento público. Le acusa además de adopción ilegal pero sin solicitud de pena privativa de libertad.

La defensa reclama la absolución de su cliente y alega que, "en caso de haber existido", los delitos de los que se le acusa habrían prescrito. Fiscal y acusación particular apuntan que la solicitud de prescripción ya fue resuelta y se desestimó. Ante esta disparidad de criterios, el tribunal ha decidido que tomará una decisión al respecto cuando tenga que dictar sentencia.