Inmigrantes
Algunos de los rescatados por Salvamento Marítimo a su llegada al puerto de Tarifa. EFE

Es la primera vez desde que Salvini llegó al poder que Italia permite el desembarco de migrantes en el país. No es casualidad. La decisión se produce 24 horas después de la minicumbre informal que el domingo mantuvieron 16 de los 28 países miembros para hablar sobre la crisis migratoria que impacta con mayor fuerza en los países del Sur.

Salvini, en concreto, ha permitido en la noche de este lunes el desembarco de los 113 inmigrantes del buque mercante danés Alexander Maersk en el puerto siciliano de Pozzallo (sur), después de esperar instrucciones desde el jueves, según informó a los medios el alcalde, Roberto Ammatuna.

El ministerio del Interior ha autorizado el desembarco en Pozzallo, que tendrá lugar en las próximas horas, después de que su alcalde así lo solicitara públicamente. "Se acaba la pesadilla para los inmigrantes que alberga (la nave) y que podrán ser acogidos y asistidos en el mejor modo", celebró el regidor en un comunicado difundido a los medios y en el que destaca su "satisfacción" por la decisión del ministro de Interior, Matteo Salvini.

El carguero Alexander Maersk recibió a 113 de los inmigrantes salvados el pasado jueves por la embarcación de la ONG alemana Lifeline, que permanece actualmente con unos 230 inmigrantes a bordo en el Mediterráneo central a la espera de un puerto.

El buque danés, después de acoger a los inmigrantes, puso rumbo hacia Sicilia y en los últimos días ha permanecido detenido frente a las costas de Pozzallo, donde fue provisto de víveres y bienes de primera necesidad.

Con esta autorización de atracar en la localidad siciliana, el nuevo Gobierno italiano, del Movimiento Cinco Estrellas y la ultraderechista Liga, confirma su estrategia para frenar el flujo migratorio y con la que se niega a aceptar los barcos de las ONG, a las que acusa de fomentar la inmigración irregular.