Cospedal, Casado y Santamaría
Los candidatos a presidir el PP María Dolores de Cospedal, Pablo Casado y Soraya Sáenz de Santamaría, en sus respectivos actos de arranque de campaña. EFE

La carrera por el liderazgo del PP no ha hecho más que empezar pero ya ha dejado en evidencia los difíciles equilibrios del poder en varios partidos regionales, donde los apoyos a unos y otros candidatos dejan traslucir divisiones internas en varias organizaciones autonómicas.

A pesar de los llamamientos que hace el candidato José Manuel García-Margallo para que el proceso para elegir un nuevo líder del PP confronte ideas y proyectos y no sea un concurso de belleza, lo cierto es que las muestras públicas de apoyo van a ser cada vez más inevitables, como también lo serán las diferencias que conviven en el seno de las organizaciones regionales del partido.

De momento, ningún barón regional del PP ha hecho expreso su apoyo a ningún aspirante y la posición general es que se mantenga la neutralidad por lo menos hasta que el 5 de julio voten los afiliados.

En Andalucía, el País Vasco, Cataluña, la Comunidad de Madrid o la Comunidad Valenciana ya ha habido pronunciamientos públicos a favor de María Dolores de Cospedal, Soraya Sáenz de Santamaría o Pablo Casado que demuestran que las aguas siguen revueltas en las organizaciones autonómicas, al menos, desde los congresos regionales del año pasado.

El primer ejemplo llegó a principio de esta semana con la presentación de avales y tuvo como protagonista al PP vasco. Su presidente y su secretario general, Alfonso Alonso e Iñaki Oyarzábal, llegaron acompañando a Sáenz de Santamaría a la sede nacional, mientras que el exacalde de Vitoria y hoy vicesecretario de Política Sectorial, Javier Maroto, apareció como mano derecha de la candidatura de Casado.

Tanto es así, que Alonso tuvo que negar ninguna "división" en el partido vasco. Al contrario, dijo, la formación en Euskadi vive con "naturalidad" un proceso que enfrenta a dirigentes que concitan distintos apoyos en su seno.

Alonso y Moreno, País Vasco y Andalucía

El presidente del PP andaluz, Juanma Moreno, a quien se supone más cercano a la exvicepresidenta del Gobierno, no ha manifestado en público su preferencia pero sí lo han hecho, a favor de Santamaría el presidente del PP de Málaga, Elías Bendodo, y la exalcaldesa de la ciudad y exministra, Celia Villalobos. En este sentido, no sería casualidad que esta candidata empezara este sábado en esta ciudad la campaña electoral interna. También cuenta con el respaldo de los presidentes del PP de Huelva y Sevilla, Miguel A. González y Virginia Pérez.

En los congresos en las provincias andaluzas que siguieron al congreso regional de 2017, Moreno afrontó candidaturas en contra, apoyadas por Cospedal desde Madrid, que ahora también han salido a la superficie, con el apoyo, por ejemplo del exalcalde de Sevilla y exministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, a la secretaria general. Se espera que el exdelegado del Gobierno en Andalucía y presidente del PP de Cádiz, Antonio Sanz, también lo haga.

Garrido y Millo

De la misma manera, Cospedal tiene el apoyo del presidente de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido, pero en el PP madrileño muchos de sus miembros han optado por Casado. No sólo la portavoz, Isabel Díaz Ayuso, que el miércoles le acompañó a presentar los avales. El portavoz en la Asamblea de Madrid, Enrique Ossorio, no quiso dar nombres, pero esta mañana defendió que debería liderar el PP nacional alguien con "valores de atraer a la juventud, a la renovación real".

En el PP catalán la división también es muy patente de acuerdo a los primeros apoyos que han tenido, en este caso, las candidatas. La exministra de Sanidad Dolors Montserrat es portavoz de campaña de Cospedal y la expresidenta del PP catalán y vicepresidenta primera del Congreso, Alicia Sánchez Camacho, también apoya a Cospedal.

Por el contrario, el PP de Girona se ha decantado por Sáenz de Santamaría, con el exdelegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo, a la cabeza.

Diferencias en Castilla y León

El congreso regional del PP de Castilla y León de 2017 fue uno de los que más división interna dejó ver, con la llegada de dos candidatos fuertes hasta la última votación. Ganó, Alfonso Fernández Mañueco, el candidato a que apoyaban, entre otros, el coordinador general del PP, Fernando Martínez Maillo, y José Luis Ayllón, exjefe de gabinete de Mariano Rajoy, "sorayo" reconocido, que esta semana también acompañó a Santamaría a entregar los avales y que está detrás de su estrategia de campaña.

De momento, en esta autonomía ya se han decantado públicamente la exministra de Agricultura la vallisoletana Isabel Tejerina, que ha apostado por Cospedal, y el expresiodente de la Junta y del Senado, Juan José Lucas.

Está por ver por quién se inclina el todavía presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, que el año pasado apoyaba la candidatura de su consejero Antonio Silván, que resultó perdedor del congreso regional.

Valencia y Bonig

La presidenta del PP valenciano, Isabel Bonig, es junto con el presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, la única líder autonómica que se ha manifestado, para pedir neutralidad y no inclinarse por ningún candidato.

A Bonig se la sitúa cercana a Cospedal. Sin embargo, José Luis Bayo, que el año pasado intentó sin éxito desafiar su liderazgo en la formación ha intentado ahora también hacerse un hueco en la carrera hacia la presidencia del PP, que cuenta con otro candidato, quizá el más débil, Elio Cabanes, concejal de La Font de la Figuera (Valencia).

Sumado a que otro aspirante, José Ramón García-Hernández, empezara este sábado la campaña electoral interna con sendas reuniones con militantes en Benicassim (Castellón) y Valencia, no hacen pensar que Bonig pueda dirigir el voto de todos los compromisarios valencianos de cara al congreso extraordinario del 20 y 21 de julio.

Castilla-La Mancha y Aragón

Castilla-La Mancha parece entregado a Cospedal, que es su presidenta regional. No obstante, Cuenca sigue siendo cuna de críticos con la secretaria general y uno de sus concejales, Pedro José García, es favorable por Santamaría y ha criticado a la organización regional porque, a su entender, "algunas sedes están solo a disposición de María Dolores de Cospedal".

También está por ver cómo resolverá el PP de Cantabria el desequilibrio que ha generado el exalcalde de Santander y exministro de Fomento, Íñigo de la Serna, con su encendida defensa de la candidatura de Santamaría.

Y tmbién en Aragón, donde el PP regional se supone más escorado hacia la secretaria general, pero que ha dado en los últimos tiempos dos secretarios de Estado. La posición de Mario Garcés está por definir y Roberto Bermúdez de Castro ha sido, que ha sido estrecho colaborador de la exvicepresidenta, acaba de anunciar que se retira la política.

Casado, cuya fuerza más visible radica en el PP de Madrid, también demostrará en esta campaña los apoyos con los que cuenta en organizaciones regionales por todo el país entre dirigentes en la cuarentena que hace años formaron parte de Nuevas Generaciones, cuando él presidía la poderosa rama de la Comunidad de Madrid.