Agricultor japonés
Agricultor japonés de Oasys, realizando su trabajo en traje. OASYS STYLE WEAR INC

Monos para realizar trabajos como el de agricultor, limpiador o fontanero que imitan a la perfección a un traje de oficina. Esta es la idea de una compañía japonesa que busca hacer más atractivos estos empleos y ayudar a que los obreros puedan socializar después de su jornada laboral.

Chaquetas y pantalones de traje, así como camisas blancas impermeables y flexibles son algunas de las propuestas que la compañía tokiota Oasys ha lanzado esta primavera para popularizar estos empleos y para que los obreros "puedan salir a tomar algo después del trabajo con su uniforme", detalló esta semana un portavoz de la empresa.

Gran parte de la sociedad japonesa trabaja como oficinista (también conocidos como asalariados), empleados públicos o de empresas privadas, que se caracterizan por su uniforme y cuidado aspecto, así como por llevar siempre traje y corbata en el caso de los hombres, y falda en el de las mujeres.

Oasys dio con la idea de crear esta línea de ropa de trabajo hace dos años, con motivo del décimo aniversario de la compañía, y tras consultar a sus empleados de mantenimiento, quienes les dijeron que no se veían bien saliendo de trabajar con el mono.

El anuncio promocional de la empresa muestra la monótona y solitaria vida diaria de un empleado de mantenimiento nipón, quien tras cambiar su uniforme de trabajo por un traje, mejora su estado de ánimo comienza a ser más sociable y mejor trabajador.

Éxito entre empresas del sector

"Este traje tiene muchas otras ventajas: se puede lavar en casa todos los días, se seca rápido, no requiere planchado y se puede usar durante todas las estaciones del año", detalló la misma fuente.

Además, el material de esta ropa también es más flexible y repele el agua y la suciedad, por lo que resulta especialmente conveniente para realizar tareas de agricultura, ganadería, mantenimiento o limpieza.

La primera línea de este "traje-mono de trabajo" salió al mercado el pasado marzo, sin embargo, su éxito obligó a la empresa nipona a sacar una gama para mujeres en mayo y a desarrollar prendas más frescas para el verano, que comenzarán a venderse el próximo agosto.

Numerosas empresas privadas y particulares se han interesado por estos trajes, que rondan los 30.000 yenes (236 euros), y se agotan con facilidad cada vez que se reponen, detalló la compañía.

Además de eliminar el estigma que existe hacia los obreros en Japón, la empresa nipona -que también planea expandirse a otros países de Asia y Europa- busca atraer a un número mayor de jóvenes a estos empleos.

Poco después de lanzar estas prendas al mercado, la compañía realizó una encuesta en la que entrevistó a un centenar de empresas de labores de limpieza y mantenimiento, de los cuales más de un 67 % señaló que existe una imagen negativa relacionada con estas profesiones, según recogieron en un comunicado.

Japón, un país con un profundo envejecimiento de la población, vive desde hace años una escasez de trabajadores, especialmente en el sector de los trabajos manuales y el de cuidados.