Declaración y tributación de las ganancias y pérdidas patrimoniales
A efectos del cálculo del impuesto deben clasificarse como renta general o renta del ahorro. Freepik

Las ganancias y pérdidas patrimoniales se enmarcan dentro de las rentas del contribuyente y, a efectos del cálculo del impuesto, deben clasificarse como renta general o como renta del ahorro.

Aquellas ganancias y pérdidas patrimoniales que no derivan de la transmisión de elementos patrimoniales integran la base imponible general y deben ser declaradas en el epígrafe G1 de la página 10 de nuestra declaración.

En ella, por ejemplo, pueden citarse las siguientes: premios obtenidos por la participación en juegos, concursos, rifas o combinaciones aleatorias (diferenciar entre los que son con fines publicitarios y los que no); subvenciones para la adquisición de viviendas de protección oficial o de precio tasado; subvenciones o ayudas destinadas a la entrada de vivienda habitual o a la reparación de defectos estructurales de la vivienda habitual; ayudas públicas a titulares de bienes del Patrimonio Histórico Español inscritos en el Registro general de bienes de interés cultural o cantidades percibidas en concepto de renta básica de emancipación de los jóvenes.

Sin embargo, existen también las ganancias y pérdidas patrimoniales que integran la base imponible del ahorro. Es decir, las ganancias y pérdidas patrimoniales que se pongan de manifiesto con ocasión de transmisiones de elementos patrimoniales integrarán la base imponible del ahorro y deben declararse en la rúbrica que corresponda del epígrafe G2 de las páginas 11 y 12 de la declaración.

Estas pueden ser, por ejemplo, aquellas ganancias y pérdidas patrimoniales derivadas de transmisiones o reembolsos de acciones o participaciones de instituciones de inversión colectiva (sociedades y fondos de inversión); ganancias y pérdidas patrimoniales derivadas de acciones o participaciones negociadas en mercados oficiales; ganancias y pérdidas patrimoniales derivadas de otros elementos patrimoniales como, por ejemplo, bienes inmuebles, acciones no admitidas a negociación, etc.; otras ganancias y pérdidas patrimoniales como, por ejemplo, los intereses indemnizatorios.

Además, la cuantificación de los intereses indemnizatorios se corresponderá con el importe que perciban por este concepto y deben declararse en la casilla 372 de la página 12 de la declaración, dentro del epígrafe G2.