La recuperación económica sigue sin aparecer por muchos hogares españoles. Han subido los ingresos medios por hogar y ha descendido ligeramente la tasa de población en riesgo de pobreza —un 0,7 puntos hasta el 21,6%— pero todavía hay más de diez millones de españoles que viven con graves carencias económicas. Y la situación afecta en una mayor proporción a los menores de 16 años (28,1%), según revela la encuesta de condiciones de vida correspondiente a 2017, hecha pública este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

La tasa de población en riesgo de pobreza es, como explica el INE, un indicador que mide la desigualdad, es decir cuántas personas tienen ingresos bajos en relación al conjunto de la población.

Según el INE, los hogares españoles aumentaron un 3,1% sus ingresos medios anuales en 2017, hasta los 27.558 euros. El ingreso medio por persona alcanzó los 11.074 euros, con un incremento del 3,4%. El umbral de la pobreza se ha elevado a 8.522 euros por persona, cuando un año antes era de 8.209 euros. El cálculo de dicho umbral para un hogar con dos adultos y dos niños se situó en 17.896 euros.

La encuesta de calidad de vida desvela una mejoría en el porcentaje de los hogares españoles que manifiestan llegar a fin de mes con "mucha dificultad". Son todavía casi uno de cada diez hogares los que pasan por este trance (9,3%), pero suponen seis puntos porcentuales menos que el año anterior (15,3%).

Sin embargo, el informe constata que en España sigue habiendo un 37,3% de los hogares que manifiestan incapacidad a la hora de afrontar gastos imprevistos. Eso significa que no tienen ahorros a final de mes para, por ejemplo, arreglar una lavadora o llevar el coche al taller. Por otra parte, y pese a que ha bajado cinco puntos en el último año, todavía el 34,4% de las familias no pudo permitirse el año pasado ni una semana de vacaciones fuera de su casa.

Otro índice que mejora, aunque ligeramente, es el de los hogares con impagos relacionados con la vivienda. El 7,4% de los hogares tuvo el año pasado retrasos en el abono de los gastos relacionados con la vivienda principal. Es punto porcentual menos que el año anterior, cuando el 8,4% incurrió en impagos de hipoteca o alquiler, recibos de gas, electricidad o la comunidad.

Los jubilados, mayores de 65 años, son los únicos cuya tasa de pobreza sube (del 13% al 14,8%), principalmente porque sus ingresos son los más fijos. Sin embargo, su situación sigue siendo mucho mejor que la que viven en España los menores de 16 años, quienes tienen que soportar tasas de riesgo de pobreza de 28,1%.

En relación a la ocupación, la encuesta de calidad de vida de los hogares señala que los parados son los españoles con mayor tasa de pobreza (44%). Aunque lo que llama más la atención es que la tasa resulta más elevada entre los ocupados (14%) que entre los jubilados (13%).

Por regiones, Extremadura (38,8%), Andalucía (31%) y Canarias (30,5%) son las que mayores bolsas de riesgo de pobreza padecen. En el otro lado, geográfico y de la balanza, las comunidades del norte, con Navarra (8,3%), País Vasco y La Rioja (9,7%) son las que más favorecidas salen en la foto fija de la pobreza de los hogares del INE correspondiente a 2017.

Carlos Susías, presidente de EAPN (la red Europea de lucha contra la pobreza y la exclusión social) destaca la mejora de casi toso los indicadores, pero recuerda que con más de diez millones de personas en riesgo de pobreza, los niveles de pobreza en España están peor que antes de la crisis. A Susías le preocupa la brecha de género, que la pobreza afecte más a las mujeres, y pide al nuevo gobierno que recupere su idea de ingreso vital mínimo, una promesa electoral "que no es un coste sino un incentivo económico. Porque los ingresos por ese concepto mejorarían la situación de los más vulnerables e irían al tendero de la esquina".