El Mundo Es Suyo
El Mundo Es Suyo WARNER BROS

Han pasado seis años desde que Los Compadres, los histriónicos personajes del Rafi y el Fali inventados para una webserie tres años antes por Alfonso Sánchez y Alberto López, se presentaron al gran público en El mundo es nuestro, una de las primeras películas rodadas en España por micromecenazgo.

La que han presentado este miércoles, El mundo es suyo, es continuación de aquella, pero aquí el Culebra y el Cabesa son dos pijos sevillanos con sus cinturones y pulseritas con la bandera de España, y sus zapatos castellanos, en constante búsqueda de una vida mejor; es decir, de un "pelotazo".

"La película está diseñada sin prejuicios y sin autocensura, hemos hecho lo que queríamos hacer y hasta el límite de lo que queríamos hacer", afirma en una entrevista el director y protagonista Alfonso Sánchez, a quien remata casi todas las intervenciones su "compadre" y alma gemela, el actor Alberto López.

Promocionan su nueva película, que llegará a los cines el viernes 22 de junio, exactamente seis años después del estreno de El mundo es nuestro. "Creo que para hacer comedia tiene que estar todo muy trabajado y tiene que haber elegancia; aquí también hay comedia de trazo más grueso, que se va afinando, pero cada uno se quedará con lo que le guste", comenta Sánchez.

"Repartir para todos los bandos es magnífico", aporta López, "es como cuando haces arte contemporáneo, que no dejas a nadie indiferente: hay los que le pueden escupir a tu obra y los que pagarían dos millones de euros por un cuadro que ha pintado una niña con un codo". "O un mono", completa Sánchez.

El director explica que estos personajes "no maduran, están atrapados en una adolescencia perpetua", y López abunda en que "van 'pa trás'". "Es un poco lo que les define, pero nosotros en este tiempo no hemos parado de trabajar, de investigar y de meternos en proyectos con muchísimo éxito, pero sin dejar de lado nuestro siguiente objetivo, que era la segunda peli", admite Sánchez.

Costumbrismo "en bucles"

Se refiere no solo a sus intervenciones como actores en series como Allí abajo o películas como Ocho apellidos vascos y su secuela, sino también en su exitoso paso por los escenarios con su espectáculo Compadres para siempre, más de dos años en cartel.

"Queríamos que El mundo es suyo tuviera el mismo espíritu, la misma artesanía, pero con unos medios más estándar; y ya si tienes detrás a la Warner y a Atresmedia pues se convierte en algo muchísimo más grande", explica Sánchez.

López añade que "la sensación de crecimiento de los personajes tiene que ver con que aparece su entorno, su familia, sus anhelos y sus censuras, y complementan a unos personajes ya de por sí instaurados en el imaginario de entretenimiento colectivo de todo un país".

Sánchez, también guionista de la cinta, está convencido de que en España "nada evoluciona desde el siglo XVI, sino que el país va como entrando en bucles, sale, vuelve a entrar. Y te das cuenta de que lo que es común a todo es la identidad del español, del inconformismo, de la pelea, del enfrentamiento casi contra uno mismo".

Cosas que pasan en la película se compadecen asombrosamente con la realidad, agrega López, que destaca no solo la "incursión" catalana, sino también la alusión al fútbol como negocio. También hay detenciones, gente que esnifa cocaína en un lavabo, estafas y hasta prospecciones petrolíferas.

"Solo tienes que contar un país y dejar que ocurra, en una peli siempre te vas a encontrar que la realidad supera la ficción", filosofa el Fali. Y en esa línea, Sánchez defiende a Rafi como "alter ego" del Quijote, "un idealista que busca el paraíso, de alguna manera".

"Habrá personas que no conecten con este humor, pero mi propósito es trabajar para todo el mundo por igual, pero es imposible contentar al cien por cien", reconoce Sánchez.

Decididos a seguir sacando oro de Rafi y de Fali, los actores se ríen con ganas de pensar en otro tipo de futuro: "¿Tú te imaginas que nos hicieran ministro a alguno de nosotros?", se dicen, y se parten de risa.