El decreto señala que durante tan dilatada trayectoria, el Mercado se ha convertido en un emblema de la ciudad y que ha sido un "símbolo de la apertura de Santa Cruz, que traspasó en ese momento el límite natural del barranco de Santos, lo que permitía una mejor comunicación con el puerto y con el interior de la Isla".

"Además de ser un punto de distribución alimentaria de productos frescos -continúa- el Mercado Nuestra Señora de África se constituyó desde el principio como un punto de encuentro de chicharreros y chicharreras, que ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos con una variada oferta, no solo comercial, sino también gastronómica, cultural y social".

A este respecto, el decreto subraya que la Recova, abierta y hospitalaria, "es un símbolo de lo que esta ciudad ofrece a sus residentes y a cuantos nos visitan".

Además, se hace referencia a su valores desde el punto de vista arquitectónico, "que son indiscutibles; su patio porticado, el arco de entrada

y la torre mudéjar, según el diseño del arquitecto José Enrique Marrero Regalado, le confieren una personalidad singular y hoy constituyen una seña de identidad de la ciudad".