Hiba Abouk
La actriz Hiba Abouk luce un bonito diseño en rojo de Azzedine Alaïa y joyas en tres tonalidades, a su llegada a la 32 edición de los Premios Goya. GTRES

Con 18 años, Hiba Abouk, el gran descubrimiento de la serie El Príncipe, se fue de casa, "con una mano delante y otra detrás", para perseguir sola un sueño que parecía imposible en el caso de la hija de unos inmigrantes árabes: "ser actriz y vivir en libertad".

La historia de cómo lo consiguió "no fue un cuento de hadas" y ha querido compartirlo con los niños de Aldeas Infantiles SOS. Transmitirles a estos pequeños la importancia de la confianza en uno mismo para luchar por las ilusiones como parte de la tercera edición del Proyecto Sonrisas, una iniciativa de Orbit.

Ha comentado que iba a escondidas a clases de artes escénicas en el colegio porque su familia no lo aceptaba.
Sí, ellos hubiesen preferido que estudiase medicina o algo similar. Así que tenía que mentir para poder ir a ensayar en el colegio. En casa decía que me quedaba estudiando en la biblioteca.

Alguien de su familia, ¿ve raro el tipo de vida que lleva como mujer occidental?
Mis padres lo ven como algo absolutamente normal y me han educado para que viva tal y como lo hago. El resto de mi familia está en Túnez y prácticamente no les conozco. El poco contacto que tengo con ellos es siempre muy cordial y jamás se permitirían decirme ‘no me gusta lo que haces’.

Sus facciones exóticas, ¿le han supuesto un problema para interpretar personajes alejados de clichés?
En el momento en que escuchan tu nombre y apellido te echan para atrás en los casting porque en la primera impresión, cuando me ves y oyes hablar, no sabes que tengo orígenes árabes. Hay actrices, de padres españoles, que son mucho más exóticas que yo y que no habrán pasado por lo mismo porque su nombre es español. La gente tiene muchos prejuicios y es muy racista.

¿Se le ha pasado por la cabeza cambiar de nombre o apellido?
No. La gente suele tener nombres artísticos y era algo que pensaba a veces, pero sin llegar a plantearme nada en firme. Igual, algún día lo hago.

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Una publicación compartida de Actores y Actrices España 🎬 (@actores_espanoles) el23 Mar, 2018 a las 3:09 PDT

Ahora que ya es conocida no tendría mucho sentido.
Soy conocida en España, pero en el resto del mundo no (risas).

La islamofobia, ¿se está normalizando en Europa?
Imagino que por desgracia, sí. No tengo datos ni estadísticas, pero con todo lo que está pasando es lo más lógico.

¿Uno de los problemas es la falta de información?
Siempre es un problema de información, ignorancia y de temer a lo desconocido. Si las personas no se toman la molestia de conocer otras culturas se generan miedos y fobias que dan lugar al racismo.

He visto en Twitter que alza la voz con temas sobre igualdad, inmigración, racismo...
Me posiciono siempre con todas las minorías porque me molesta muchísimo que se les discrimine. El caso de los gitanos es especial porque es una cultura que amo y adoro.

Normalmente, cuando se habla de la mujer gitana se usan adjetivos peyorativos y es una étnica socialmente rechazada. ¿Hay mujeres gitanas con carreras universitarias, trabajando en un despacho de abogados, una multinacional o en la administración pública?
Pocas porque existe mucho racismo. Si la gente no tuviera tantos prejuicios habría muchísimas más. Tengo amigas gitanas que han estudiado, que quieren comerse el mundo y la sociedad no les da una oportunidad. Eso es una pena.

Muchos estudios y documentales sobre la comunidad gitana muestran que la mujer vive bajo la supremacía del hombre, se enfrenta a situaciones de machismo y, en algunos casos, hasta a humillaciones.
Obviamente hay de todo y esto también es una realidad que yo no comparto. Las gitanas que yo conozco son personas abiertas de mente que guardan sus tradiciones y leyes sin dejar de ser mujeres modernas.

¿Le han llegado a pagar menos por ser mujer?
No lo he preguntado, pero seguramente que me habrán pagado menos haciendo lo mismo que un compañero que fuese hombre. Una de las cosas que reivindicamos bastante las actrices es que hay muchas películas en las que de cinco personajes, sólo uno sea mujer. Denunciar eso es una pérdida de tiempo porque se va a seguir haciendo.

¿Solución?
Contar otras historias mucho más realistas. Hay hombres maravillosos como Pedro Almodóvar o Fernando León Aranoa que escriben papelones para mujeres.

¿Por qué se ha marchado a vivir a Francia?
Quiero desarrollar mi carrera allí también y llevo un par de años viviendo a caballo entre Madrid y París. Precisamente, acabo de terminar el rodaje de Je t'aim3, una trilogía de cortometrajes. Por otro lado, tengo pendiente de estreno la película Caribe Mix, del director novel Miguel Ángel García de la Calera, y la producción canadiense Malek, grabada íntegramente en francés.

Proyectos en televisión, ¿no tiene?
No.

Ha sonado muy rotundo. ¿No le apetece?
Ahora, sí (risas). Pero es cierto que cuando acabé El Príncipe ya eran cuatro las series de televisión que había hecho y quería centrarme en cine. Me apetecía mucho y es lo que me gusta.

¿Y teatro?
No lo descarto en absoluto, pero ahora se me complica un poco al vivir entre dos ciudades. Tendría que elegir entre una de las dos, así que vamos a posponerlo un poco. Por mi formación en la Real Escuela Superior de Arte Dramático (RESAD) vengo del mundo del teatro y me encantaría volver.

¿Diría que no si la llaman para hacer realidad el sueño americano?
¡Qué va! Y si me sale algo interesante en China también.