El PP ha batido este miércoles el récord entre los partidos españoles con siete candidatos oficiales para suceder a Mariano Rajoy en la presidencia, que se someterán a un proceso de votación de doble vuelta, primero afiliados y luego compromisarios, que ha empezado formalmente este día, con la entrega de avales.

El vicesecretario de Comunicación, Pablo Casado, ha entregado "más de 5.000 avales" y la secretaria general, María Dolores de Cospedal, 3.336, mientras que la exvicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría ha preferido no revelar el número, en todo caso, muy superior" a los 100 requeridos para formalizar este trámite.

A estos tres nombres es a los que se atribuye más posibilidades de liderar el PP tras el congreso extraordinario del 20 y 21 de julio y este miércoles tanto Santamaría como Cospedal como Casado han recordado ante la sede del PP que el final de su carrera es además ser candidato o candidata de este partido a las próximas elecciones generales.

Junto a ellos, también se han presentado el exministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, que ha aportado "cerca de 500 avales", y el secretario de Relaciones Internacionales, José Ramón García-Hernández, que ha llegado a la sede del PP con la que ha llamado "la caja de la ilusión" con un número de apoyos que no ha desvelado pero que son, ha dicho, "muchos más" de los que habría esperado cuando el sábado pasado anunció que presentaría su candidatura.

Además de ellos, también han formalizado su candidatura para suceder a Rajoy el expresidente de Nuevas Generaciones de la Comunidad Valenciana José Luis Bayo, que el año pasado trató de disputarle la presidencia del partido regional a Isabel Bonig, y Elio Cabanes, concejal de La Font de la Figuera (Valencia), que este miércoles se convertía por sorpresa en el séptimo aspirante a suceder a Rajoy.

Bayo ya presentó sus 350 avales el lunes pasado y Cabanes ha aportado 140 en la sede del PP nacional, en Madrid.

PP, récord de candidatos

Todos estos avales tendrán que ser verificados ahora por la Comisión Organizadora del Congreso, que el viernes proclamará a todos aquellos que superen los 100 válidos. Entonces, recibirán el nombre de "precandidatos". El 5 de julio se someterán a la votación de los afiliados y los dos primeros pasarán a ser candidatos y entre ellos elegirán los compromisarios en el mismo congreso del mes que viene.

No obstante, el PP ya se ha convertido en el partido español al que más candidatos se han presentado en su particular proceso de primarias, en realidad una votación a dos vueltas que en principio dejaba el control final a los compromisarios pero en el que, en el actual estado de las cosas, con tantos candidatos, ya pocos se atreven a descartar nada.

Ningún candidato ha mostrado extrañeza por el elevado número de contendientes. "Me parece bien que en un congreso abierto todo el que tenga ideas de cual debe ser el destino de la formación y de España aporte su granito de arena", ha dicho Margallo.

"Fui el primero en abrir el debate", es ha atribuido García-Hernandez, que ha celebrado que "ya no tenemos que tener miedo de que haya más candidatos, ya tenemos primarias en el PP , ya hay debate en el PP".

Tampoco es una extrañeza para Casado y Santamaría y tampoco para Cospedal, que ha aprovechado para sacar pecho de que el sistema de doble vuelta se introdujo en los estatutos del PP siendo ella secretaria general y se ha felicitado por "ser yo protagonista en doble manera de la participación de la militancia".

Demostración de fuerza

La aparición de hasta siete candidatos a dinamizado al PP hasta el punto de ya tampoco hay demasiadas certezas de que los compromisarios, que no están sujetos a un "mandato imperativo", vayan a seguir las indicaciones, como han hecho siempre, de unos aparatos regionales que, si son como el PP vasco, puede que no están unidos en torno a un único candidato.

Así, Santamaría ha llegado acompañada por su núcleo duro, entre ellos, el exjefe de gabinete de Rajoy, José Luis Ayllón; el presidente del PP vasco, Alfonso Alonso, o la exministra de Empleo Fátima Báñez.

Antes, el también miembro del PP vasco y vicesecretario de Política Sectorial, Javier Maroto, acompañaba a Casado a presentar sus avales. Junto a ellos, el portavoz adjunto en el Congreso, Teodoro García Egea; la vicesecretaria de Comunicación del PP de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, o el exdirector de la Policía Nacional Ignacio Cosidó.

Por su parte, Cospedal se ha hecho rodear por militantes venidos de diferentes partes del país para apoyar una candidatura que, ha dicho, "es la candidatura del militante, de todo el partido, ,de los hombres y mujeres que están todos los días en los pueblos, juntas locales, partidos provinciales, alcaldes, concejales...".

Cada candidato ha hecho así la demostración de fuerza que ha considerado conveniente, aunque todos aseguran que tienen dirigentes y exministros detrás de sus proyectos.

Asi, para Margallo no ha sido ninguna sorpresa que el extitular de Fomento, Íñigo de la Serna, haya respaldado a Santamaría y ha asegurado que el también tiene "varios" ministros de Rajoy detrás de su candidatura.

Según ha dicho, Casado tiene tras de sí "gente de todas las provincias, mandos intermedios, diputados, senadores, concejales y diputados de base de toda España".

Pactos entre candidatos

La candidatura de los militantes es una frase que ha sido utilizada por prácticamente todos los candidatos, que a partir de ahora afrontan un voto de los afiliados, que a menos que alguien gane por mayoría absoluta y con 15 puntos de diferencia con el segundo, eliminarán el 5 de julio a cinco de los siete candidatos.

Por eso, los posibles pactos han sido un recurrente tema de conversación este miércoles, después de que, además, Cospedal ofreciera a Casado integrarse en su candidatura, algo que él ha rechazado. El vicesecretario ha proclamado, por el contrario, que la suya es "la única candidatura que garantiza que el PP no se rompa".

Según Santamaría, no hay que descartar nada, incluso que varios candidatos confluyan antes incluso de la votación de los afiliados el 5 de julio. Ella, como Cospedal, se ha mostrado dispuesta a hablar con todo el mundo, incluida la secretaria general que, por su parte, ha asegurado que hablarán en estos días, aunque no ha querido revelar de qué.

"Me gustaría trabajar (con otras candidaturas) incluso antes, yo creo que tenemos que hacer un buen congreso, que tenemos que fortalecer al partido y que nada obsta para que hablemos antes, durante y por supuestos después", ha dicho la exvicepresidenta.

Con el misterio sobre si habrá pactos entre candidaturas, han hecho un llamamiento general a los afiliados para que se registren en las sedes para poder y se preparan ya para la campaña electoral interna que empezará el sábado a las 00.00 horas.