Elvis Presley, 1956
Elvis Presley en los primeros tiempos de su carrera, fotografiado por Roger Marshutz The Estee Stanley Private Collection © Roger Marshutz, courtesy Peter Marshutz and the Fahey/Klein Gallery, Los Angeles, CA.

El Rey del Rock reunió en vida una suma de dinero envidiable: nada más y nada menos que 100 millones de dólares. Sin embargo, mantener intacta esa cantidad y no fundírsela es una tarea tan complicada como puede parecer.

Así lo ha aprendido la hija de Elvis Presley, quien acaba de presentar una demanda contra su actual mánager por haber perdido la fortuna de su padre tras tomar una serie de lamentables decisiones en inversión.

Lisa Marie Presley llevó el caso a la Corte Superior de California esta semana y, durante la vista, el propio juez negó la moción del acusado, Barry Siegel, para intentar parar a la hija de Elvis, según recoge Fox News.

Lisa Marie es la única heredera de la fortuna de su padre, quien falleció a los 42 años en 1977. Esta reclama que Siegel y su compañía, Provident Financial Management, "se enriquecieron con tasas desorbitadas" mientras desperdiciaban el legado del Rey del Rock a menos de 15.000 dólares por sus "descuidadas y negligentes" decisiones de negocio, recoge el Daily Mail.

La heredera también reclama que el mánager se otorgó a sí mismo, ni corto ni perezoso, un salario anual de 701.000 dólares para sus servicios. A cambio, Lisa Marie no recibía ninguna noticia sobre cómo se estaba invierto el resto del dinero.

No contento con su humilde salario, Siegel decidió vender las pertenencias de Elvis en 2005, una transacción por la que la hija del músico recibió dinero en efectivo y acciones en la compañía American Idol.

Esta empresa finlamente cayó en bancarrota y Lisa Marie perdió en una semana 24,5 millones de dólares de los 25 millones que recibió de la venta de los enseres de su padre.

La responsabilidad sobre la fortuna del Rey del Rock se mantiene en disputa y el próximo 30 de julio se resolverá ante los tribunales.