Contaminación, cuidad
Contaminación, cuidad CEDIDA POR MARCOS GARCÍA RODRÍGUEZ - Archivo

Los niveles de contaminación siguen aumentando. Las partículas en suspensión (PM10 y PM2,5), el dióxido de carbono (NO2), el ozono troposférico (O3) y el dióxido de azufre (SO2), todos han aumentado su presencia en el aire que se respira en España.

Según los datos presentados por Ecologistas en Acción, 45 millones de personas respiraron aire contaminado durante 2017. Esto significa que el 97% de la población estuvo expuesta a niveles de contaminación insalubres.

En 2017 han sido 1,3 millones más de personas las que han respirado aire contaminado. Se trata del segundo incremento en los niveles de contaminación desde la crisis económica del año 2008.  Las principales causas son: las elevadas temperaturas, la prolongada sequía, el tráfico rodado, las centrales de carbón y petróleo, y la recuperación económica.

El cambio de ciclo económico se ha traducido en un aumento de la quema de combustibles fósiles en el transporte, la industria y la producción de la electricidad.  Los largos períodos de sequía que se produjeron durante el año pasado y "el cambio climático han retroalimetado la contaminación atmosférica", aseguran desde organización.

Madrid

En la ciudad de Madrid, los peores registros se alcanzaron en las estaciones de Escuelas Aguirre y Fernández Ladreda. Además las estaciones de Cuatro Caminos, Ramón y Cajal, Ensanche de Vallecas, Barrio del Pilar, Fernández Ladreda y Villaverde Alto, rebasaron los 200 µg/m3 de concentración horaria en más de 18 ocasiones.

En cuanto al ozono troposférico, ocho estaciones (Ensanche de Vallecas, Arturo Soria, Barajas Pueblo, Juan Carlos I, El Pardo, Tres Olivos, Casa de Campo y Farolillo) superaron el valor objetivo en más de los 25 días permitidos al año.

Respecto a las partículas PM10 y PM2,5, las que tienen efectos más severos sobre la salud, registraron los niveles más altos en las estaciones de Moratalaz Vallecas, y  Méndez Álvaro.

Valencia

En Valencia los contaminantes que mayor incidencia tuvieron fueron: el ozono troposférico, seguido por las partículas PM10 y PM2,5. Concretamente 24 de las 55 estaciones superaron en 75 ocasiones o más el valor objetivo.

Los niveles más altos por estación se alcanzaron en Zarra (Júcar-Cabriel, área interior), Morella y Coratxar (Cérvol-Els Ports, área interior) y Ontinyent (Bética-Serpis, área interior), con respectivamente 62, 49, 44 y 47 superaciones.

Las partículas PM10 y PM2,5 afectaron principalmente a las aglomeraciones de València, Castelló, Alacant y Elx, las áreas costeras e interiores de Júcar-Cabriel y Segura-Vinalopó y las áreas costeras de Turia y Bética-Serpis.

Respecto al dióxido de nitrógeno (NO2 ), habría que apuntar que la estación Pista de Silla de la ciudad de Valencia cumplió por primera vez desde 2012 el valor límite anual establecido por la normativa (40 µg/m3 ), al registrar una concentración de 37 µg/m3 , rebajando sustancialmente los niveles alcanzados en años anteriores.

Andalucía

En Andalucía el ozono troposférico afectó a todo su territorio. Casi todas las estaciones de medición registraron superaciones muy elevadas del valor recomendado por la OMS.

En cuanto a partículas PM10 y PM2,5,  hay que reseñar los elevados niveles de partículas totales detectados en el puerto de Almería y sobre todo en el puerto de Motril, que pueden conllevar una repercusión severa sobre la calidad del aire de las áreas residenciales cercanas en ambas localidades.

El dióxido de nitrógeno (NO2 ) volvió a tener sus peores registros en el área metropolitana de Granada, como consecuencia del intenso tráfico rodado que soporta. En la estación de Granada Norte se empeoró la superación del valor límite anual establecido en la normativa, alcanzando una media de 51 μg/m3 frente a los 44 μg/m3 de 2016.

El dióxido de azufre (SO2 ) afectó principalmente a los territorios que soportan una intensa actividad de tipo industrial. Así, las áreas en las que hubo más superaciones del máximo valor diario que la OMS recomienda no superar nunca, fueron las zonas industriales de la Bahía de Algeciras, Huelva y Puente Nuevo (Córdoba).

Cataluña

La comunidad autónoma presenta dos zonas con una elevada contaminación todas ellas afectadas por el dióxido de nitrógeno, las partículas PM10 y PM2,5.

El Área de Barcelona y el Vallès - Baix Llobregat, debe su mala calidad del aire a la elevada intensidad del tráfico rodado, el transporte marítimo del Puerto de Barcelona y la importante actividad industrial que soporta este territorio; el Camp de Tarragona, a las emisiones del complejo petroquímico y el transporte marítimo del Puerto de Tarragona.

La contaminación generada en estas zonas se expande por el resto del territorio catalán causando afecciones en zonas rurales muy alejadas. Como consecuencia, toda la población catalana respira un aire perjudicial para la salud según las recomendaciones de la OMS, cuatro millones y medio de catalanes viven en zonas que superan los límites legales (el 60% de la población).