Un conjunto de nubes marcianas
Un conjunto de nubes justo después de la salida del sol en el laberinto de cañones conocido como Noctis Labyrinthus en Marte. Peter Lanagan / NASA
Nuevas investigaciones sobre imágenes de la superficie de Marte tomadas por la sonda Mars Express han aportado más luz sobre el planeta rojo. O en este caso más sombra, porque se ha descubierto que en el cielo naranja de Marte existen nubes lo suficientemente densas como para dar sombra en la superficie.

Según los expertos de la Agencia Espacial Europea (ESA), existen dos tipos de nubes, en función de la altitud a la que se encuentren, siendo las más altas las que están formadas por el denominado hielo seco, que es el estado sólido del dióxido de carbono (CO2). Así, la sombra que aportan sobre la superficie del planeta supone reducir la temperatura en diez grados con respecto a las zonas en las que da el sol.

Unas nubes más gruesas de lo que se esperaba

Un equipo de científicos franceses ha sido el encargado de demostrar, gracias a los instrumentos que lleva la sonda Mars Express, que en ciertas zonas de Marte se forman nubes lo suficientemente densas como para dar sombra a dichos lugares.

Un ejemplo de estas zonas son los lados de los volcanes marcianos, donde se han descubierto nubes de partículas. Además, también comprobaron cómo a niveles más altos hay otras más pequeñas formadas por CO2 helado.

Las formadas por CO2, detectadas por el espectrómetro Omega de la Mars, se encuentran a una altitud sorprendente, más de 80 kilómetros por encima de la superficie, y pueden extenderse a lo largo de largas distancias, siendo más gruesas de lo que se esperaba en un principio.