'Los odiosos ocho' de Quentin Tarantino
Fotograma de 'Los odiosos ocho'. ARCHIVO

La 1 de TVE emite este jueves Los odiosos ocho, la octava y por ahora última película del consagrado y polémico director Quentin Tarantino. Con un plantel de actores muy conocidos de la gran pantalla, este western mezcla acción, gore y comedia, además de multitud de referencias al cine clásico.

Repasamos ocho curiosidades del filme:

Por culpa de una filtración. En 2014 se filtró en internet el guion completo de la cinta, algo que enfureció a su director, que llegó incluso a amenazar con no hacerla. Por suerte, varios meses después se puso detrás de las cámaras.

El que la sigue... Muchos actores matarían por trabajar con Tarantino. Uno de ellos es Channing Tatum, que llegó a enviar al realizador correos electrónicos diarios durante meses para que le contratara, cosa que acabó haciendo en esta película.

Viejos amigos. Es la sexta vez que Tarantino y el actor Samuel L. Jackson trabajan juntos. La primera vez fue en Pulp Fiction (1994) y desde entonces su relación personal y profesional ha seguido creciendo.

Dentro del mismo universo. El director aclaró que Los odiosos ocho transcurre en el mismo universo y espacio temporal que su anterior western, Django desencadenado.

Banda sonora de lujo. Es la primera película de Tarantino que tiene banda sonora original, ya que en las anteriores utilizó sus canciones favoritas. El compositor es Ennio Morricone, uno de los genios musicales de Hollywood y el maestro de los western.

Congelados. La mayor parte del filme se rodó en una casa en medio de la nieve. Para lograr más realismo, la temperatura era siempre de unos pocos grados bajo cero, lo que hizo enfadar a algunos actores.

Lawrence, candidata. La actriz Jennifer Lawrence mantuvo conversaciones con Tarantino para interpretar el papel de Daisy Domergue en la película, pero su popularidad hizo imposible que estuviera libre en ese momento para rodar. El papel acabó siendo para Jennifer Jason Leigh.

Cientos de referencias. El western es uno de los géneros favoritos del director de Los odiosos ocho, y casi cada escena esconde un homenaje a las grandes películas del oeste como El bueno, el feo y el malo o Los siete magníficos.