Parndorf
Los forenses realizan su trabajo en el camión frigorífico en el que viajaba un grupo de inmigrantes que murieron asfixiados, en un arcén de la autopista A4. EFE/ROLAND SCHLAGER

Un tribunal húngaro ha condenado este jueves a 25 años de prisión a los cuatro principales acusados de la muerte de 71 refugiados, que fueron hallados asfixiados en agosto de 2015 en un camión herméticamente cerrado que fue abandonado en una carretera austríaca cerca de la frontera con Hungría.

Los cuatro han sido encontrados culpables de un delito de homicidio, con agravante de pertenencia a una organización criminal.

El Tribunal de Kecskemét ha impuesto penas de entre tres y doce años a los otros diez acusados de la muerte de los refugiados, entre los que se contaban cuatro menores, informan los medios húngaros.

Entre los condenados se cuentan once búlgaros, dos afganos y un búlgaro de origen libanés. Sobre tres de ellos, en paradero desconocido, pesa una orden internacional de arresto y han sido condenados ahora en ausencia.

Aparte de los 25 años de prisión, el tribunal ha establecido que el cabecilla de los traficantes, un afgano de 30 años de edad, sea expulsado del país con prohibición de volver una vez que haya salido de la cárcel. Además, se le ha condenado a pagar 291.000 euros.

Refugiados asfixiados

Según la Fiscalía, los refugiados murieron asfixiados pocas horas después de partir desde las cercanías de la frontera con Serbia, todavía en territorio húngaro.

Una vez en Austria, los traficantes abandonaron el camión frigorífico en el arcén de una autopista, que fue luego localizado por la Policía.

Según los análisis realizados por los forenses austríacos, los 4 niños, 8 mujeres y 59 hombres fallecieron debido a una larga y permanente escasez de oxígeno.

La sentencia establece que los traficantes sabían que las víctimas -de nacionalidad siria, iraquí y afgana- no podía sobrevivir en un habitáculo herméticamente cerrado al viaje desde la frontera húngara con Serbia, donde fueron recogidos, hasta Austria.

Las investigaciones establecieron que el conductor de la camioneta había oído los golpes de los refugiados, que llamaban así la atención sobre su situación, pero el principal cabecilla de la banda le prohibió detenerse para abrir las puertas y darles agua.

"Que no preste atención a los golpes, que los de allí adentro mueran", ordenó el afgano de 30 años al conductor, que estaba cada vez más nervioso, según el diario electrónico "hvg".

"Los cuatro eran conscientes de que su comportamiento causaría la muerte de la gente que estaba en el espacio de carga, pero lo aceptaron", afirma la sentencia.

Un año de juicio

Durante el juicio -que duró un año- once de los 14 acusados negaron los delitos y se culparon entre ellos sobre quién debía cargar con la responsabilidad de las muertes.

La condena de los principales acusados excluye la posibilidad de ser puestos en libertad condicional, es decir, solo podrán salir de la cárcel en 2042 si la sentencia se ratifica en segunda instancia.

La tragedia sucedió justo pocos días antes de que Alemania y Austria abrieran sus fronteras ante los centenares de miles de refugiados procedentes de Asia y Oriente Próximo que trataban de cruzar la llamada ruta de los Balcanes hacia Europa Occidental, pasando por Grecia, Serbia y Hungría.

Por esa ruta, que llevaba de Turquía a las islas griegas y recorría los Balcanes hasta Europa Occidental, transitaron cientos de miles de refugiados desde septiembre de 2015 hasta marzo de 2016, cuando se cerró por medio de un acuerdo de devolución de migrantes entre la Unión Europea (UE) y Ankara.