Barrios vulnerables
Coche calcinado en el barrio de Entrevías, en Vallecas. JORGE PARÍS

Los vecinos pasean con tranquilidad, cada uno con sus quehaceres y bajo un sol de verano que ya aprieta. Pero los barrios de San Diego, Entrevías y San Cristóbal tienen una etiqueta: son, según los datos de 2017 del Ayuntamiento de Madrid, los que presentan mayor desequilibrio de la capital. Puente de Vallecas y Villaverde se convierten, por tanto, en los distritos más afectados.

El Consistorio emplea una serie de indicadores dentro de un novedoso modelo matemático para explicar la vulnerabilidad, pero cada uno de ellos tiene un determinado peso en el resultado. Se valoran la población (porcentaje de inmigrantes, por ejemplo), el estátus socioeconómico (porcentaje de población sin estudios, entre otras cosas), la relación con la actividad económica (tasa de paro), el desarrollo urbano (valor catastral) y las necesidades asistenciales (tasa de dependencia).

Francisco de la Antonia, presidente de la Asociación de vecinos de San Diego reconoce que la situación del barrio ha ido "a peor" y nota una decadencia sobre todo "en los edificios". El barrio cuenta con 3.038 familias perceptoras de renta mínima y una tasa de dependencia del 11,9%, que es de las más altas de la ciudad. De la Antonia explica que los movimientos poblacionales han provocado parte de ese desequilibrio: "Los barrios del sur hemos quedado abandonados", sostiene.

María del Río tiene 22 años y ha vivido toda su vida en San Diego. Avisa de que esta situación de "desigualdad" no es nueva. Recuerda sus años de colegio: "Había días que teníamos que esperar para salir porque en el parque había al lado había una pelea entre bandas".

Las bandas latinas son un problema que se suma a los narcopisos. "Claro que los vecinos somos conscientes de que hay narcopisos, y el mayor problema llega cuando los tienes en tu bloque", dice María. Ella, que conoce bien el barrio, revela que las diferencias y los problemas se ven "cuando vas a otras zonas y comparas". Eso sí, hace diferenciación en función de la hora del día.

"De día es un barrio completamente normal, y no hay mayores problemas más allá de que veamos suciedad y abandono en edificios", cuenta. Pero por la noche cambia. La joven desvela que ella es la primera en irse a casa cuando sale con sus amigos: "No es muy recomendable ir por según qué zonas a las cuatro de la mañana, por ejemplo".

Conflictos vecinales

Puente de Vallecas es uno de los distritos con mayor tasa de parados sin prestación, un 9%, pero ese no parece ser el mayor de los problemas en sus barrios. Si nos vamos a Entrevías, Manuel Martínez, el presidente de la Asociación de vecinos, habla de mafias. "Los okupas son un gran problema sobre todo cuando entran en pisos que usan como puntos de venta de droga. Son mafias", sostiene.

El problema del tráfico viene de lejos. Martínez cuenta que esto parte del desalojo de la zona de la avenida de Monte Higueldo. "Primero fueron a San Diego, y luego vinieron a Entrevías", cuenta, y esta situación acaba suponiendo una sensación de inseguridad para los vecinos.

En este sentido, el barrio nota una "falta alarmante" de patrullas policiales. Y piden "más contundencia" porque consideran que la mirada hacia Entrevías por parte de la clase política es "casi nula". Martínez culpa de la dinámica negativa de la zona tanto a la Policía Municipal, como a los bancos, pero sobre todo "a la Comunidad de Madrid" como responsable de muchos de los inmuebles que se ocupan.

"Aquí lo que hace falta es un plan integral de intervención, pero que sea realidad", concluye Martínez. Su premisa para lanzar este mensaje se resume en pocas palabras: "Los vecinos no podemos ser vigilantes, porque tenemos derecho a vivir tranquilos".

Insalubridad

San Cristobal ocupa el tercer puesto en el ranking de vulnerabilidad. Sus vecinos centran el problema en el "abandono" y la "insalubridad", que se pueden acentuar en verano. La presidenta de su asociación vecinal, Prado de la Mata, cree que la solución pasa por "crear un plan de inversión social" y dejar de centrar esfuerzos en "la infraestructura".

Es rotunda a la hora de asegurar que los barrios del sur "parece que no forman parte de Madrid" y pide al Ayuntamiento que no enfoq"ue tanto sus políticas "a las zonas con un alto nivel de vida". Las quejas pasan, además, por el hecho de que "no se cumplen los horarios". También viven situaciones de tráfico de drogas, sobre todo por la noche, y la gente "no descansa".

"Hay una falta absoluta de planificación", sentencia De la Mata, que solicita al equipo de Manuela Carmena más "seriedad" y que haya "soluciones de verdad y no solo palabras".

"En el pasado se creó una ciudad desigual"

Desde la FRAVM denuncian esta situación de desigualdad en la zona sur de Madrid. "Son estos barrios los que soportan desde hace tiempo la carga de la desigualdad", explica su presidente, Enrique Villalobos. Y da datos concretos: en Puente de Vallecas la pensión de viudedad es de 600 euros de media, frente a los 800 en el global de la capital.

Hay que tener en cuenta también, dice, que esos distritos "acumulan las infraestructuras que no quiere la ciudad, como depuradoras, vertederos, etc". El transporte se ha convertido en otro problema principal. "Existe una falta de conexión entre barrios y los vecinos tienen sensación de abandono", esgrime Villalobos.

"A eso hay que sumar los problemas de limpieza: son barrios descuidados, con una dejadez alarmante", sentencia. Eso sí, no culpa al equipo de Gobierno actual. El presidente de la FRAVM reconoce que el equipo de Carmena no ha podido "reenfocar del todo la estrategia territorial", y pone el foco en los Ejecutivos anteriores: "Quienes gobernaron en el pasado crearon una legislación desigual, y por tanto una ciudad desigual".

Y da una clave respecto a estos problemas y sus posibles soluciones. "El problema es más de falta de recursos que de ausencia de voluntades y medidas", concluye Villalobos.

Actuaciones

El delegado de Coordinación Territorial, Nacho Murgui, reconoce que el equilibrio entre barrios es "una tarea compleja y que debe enfocarse a medio plazo". Explica que se han tomado ya "muchas medidas" pero que todavía son insuficientes.

Murgui se suma también a la teoría de que el Ayuntamiento arrastra el peso del pasado. "Se firmaron contratos de limpieza y transporte para más adelante de 2021", revela, y romper con ellos supondría un gasto "que no es asumible para el Gobierno municipal actual".

En el año 2017, el Consistorio destinó 74 millones de euros para un total de 211 proyectos centrados en cuatro ejes: intervención social, cultural y educativa, vivenda, empleo y actuaciones de mejora urbana. Además, en algunos distritos como Hortaleza o San Blas, se ha dado prioridad al fomento de la igualdad y la prevención ante el consumo de drogas.

Para 2018, el Ejecutivo municipal tiene previsto invertir 43,7 millones en más actuaciones, centrando sus esfuerzos precisamente en los distritos más desiguales. Trabajará en sectores como el empleo, la vivienda, los derechos sociales y la mejora de las zonas urbanas.

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