Una ensaladilla rusa (ensalada Olivier) basada en la supuesta receta original
Una ensaladilla rusa basada en la supuesta receta original HOBOPOCC/WIKIMEDIA

Seamos o no futboleros, el Mundial ya está aquí. Y entre todas las pasiones que suele desatar esta cita deportiva, a nosotros la verdad es que nos da bastante hambre. Y suscita curiosidades de lo más extrañas como, por ejemplo, cuál es el origen de la ensaladilla rusa.

¿De dónde viene ese nombre para una de las tapas que más se estilan por aquí? Es más, ¿cómo tendríamos que pedir en Rusia, si nos acercamos a ver el Mundial, una de estas ensaladillas? ¿Se llama también rusa allí? Dudas existenciales que nos tienen más intranquilos que lo del seleccionador nacional.

Si hacemos caso a la teoría oficial que se repite por todos lados y que figura en la siempre -ejem- infalibre Wikipedia, diríamos que, efectivamente, la ensaladilla rusa se inventó en Rusia. Pero como en realidad nos fiamos lo justo, mejor hacemos caso de lo que contaba hace tiempo Ana Vega sobre el tema.

Y, sorpresa, aunque fue en Moscú donde se popularizó este plato en 1860 gracias al chef francés Lucien Olivier, hay referencias anteriores en recetarios de 1856 en los que se habla de una russian salad. Pero es cierto que Olivier fue quien versionó este plato -que por lo visto ya existía- y lo convirtió en la estrella del restaurante Hermitage. Tanto que incluso le puso su nombre: Ensalada Olivier. De hecho, es así como se sigue conociendo en Rusia y en muchos otros países.

No obstante, la receta original de este elegante restaurante no tiene mucho que ver con la que conocemos a día de hoy. Eran los tiempos de los zares y esta ensalada empezó siendo un plato exquisito de ingredientes caros (carne de urogallo, perdiz, cangrejo, caviar...) que sólo disfrutaba la elite del país.

Con el tiempo, otros restaurantes empezaron a copiar el plato del Hermitage, aunque sustiyendo los ingredientes originales -que al principio se servían separados para que el cliente los juntara y mezclara con la mahonesa, por cierto- por productos más sencillos y asequibles. Años después, en 1917 la Revolución Soviética y el exilio de la aristocracia rusa por toda Europa ayudó a extender esta versión de la receta por todo el continente.

Pero vamos a lo que realmente nos preocupa: ¿siguen comiendo los rusos esta ensalada Olivier? Pues sí, aunque se trata de un plato de carácter festivo y que, por lo visto, se come mucho el día de año nuevo como señal de abundancia.

Aunque poco queda de la receta original y del caviar que se incluía, la versión rusa actual -heredada de la época de la URSS- sigue incluyendo embutido o pollo entre sus ingredientes. Las patatas y la mahonesa, eso sí, siguen siendo las estrellas.

Por cierto, en España la ensaladilla rusa -también llamada “a la soviética”- sufrió un cambio de nombre durante la dictadura franquista. Por aquello de que no recordara a Rusia y el comunismo, se propuso rebautizarla como "ensaladilla nacional", aunque la idea no tuvo mucho éxito y la inmensa mayoría siguió llamándola rusa, como siempre.