Miquel Buch y Ada Colau presiden la Junta de Seguridad Local.
Miquel Buch y Ada Colau presiden la Junta de Seguridad Local. EUROPA PRESS

La Junta Local de Seguridad de Barcelona se ha reunido este miércoles por primera vez desde que se constituyó el nuevo Govern, y lo ha hecho en un momento delicado. Por un lado, por el "repunte de los hechos delictivos y las detenciones", en palabras del conseller de Interior, Miquel Buch, y por el otro, porque está al llegar el verano, época de mayor uso del espacio público y, por lo tanto, de más riesgo de inseguridad en la calle. En este contexto, uno de los temas centrales del encuentro, que reúne tanto a representantes de la Generalitat como del Ayuntamiento, han sido los hurtos, que se han convertido en una de las actividades delictivas estrella en la vía pública. En 2017 aumentaron un 9% en relación al año anterior y "la tendencia sigue al alza", ha apuntado Buch, mientras que la alcaldesa, Ada Colau, ha señalado que estos constituyeron el 60% de los delitos el año pasado.

Para hacer frente a los hurtos, ha explicado Colau, la Guàrdia Urbana está trabajando desde hace dos semanas en coordinación con la Fiscalía en una prueba piloto para endurecer el castigo para ladrones habituales, que ahora se queda en una sanción económica. Consiste en un operativo que permite a los agentes documentar que una persona acumula varios hurtos, con el objetivo de que sea posible imputarle la figura judicial del delito continuado, que puede comportar una pena de prisión.

Hasta hace poco la Guàrdia Urbana utilizaba una estrategia similar, la de tratar de acreditar la multireincidencia y así lograr la cárcel, pero una sentencia, ha contado Colau, "paró esta vía". Por ello, ha dicho, ahora se explora "la fórmula del delito continuado".

Narcopisos

Otro de los asuntos que se han abordado en la reunión de este miércoles ha sido el de los narcopisos que han proliferado en Ciutat Vella, y dentro de este distrito, especialmente en el Raval. Sobre este tema, la alcaldesa ha apuntado que los Mossos d'Esquadra y la Guàrdia Urbana realizan "una media de dos entradas a pisos por semana", pero que si las cantidades de droga que encuentran son pequeñas, el trabajo de los agentes tiene poco recorrido judicial.

"Si no cerramos el circuito con castigos de la justicia poca solución tendremos", ha dicho al respecto Buch, que ha afirmado que también se está trabajando con la Fiscalía en este sentido. Por su parte, Colau ha anunciado su intención de reunirse con la jueza decana de Barcelona, Mercè Caso, "para ver qué más se puede hacer".

Gracias a la colaboración de los vecinos, ha explicado, que avisan cuando detectan un piso vacío para que el Ayuntamiento pueda contactar con los propietarios, se han podido tapiar 18 para evitar que se conviertan en puntos de venta de droga.

'Top manta'

En la Junta Local de Seguridad también se ha destinado un tiempo a hablar del 'top manta'. Para combatir este fenómeno, ya un clásico en la ciudad, se pondrá "énfasis", ha dicho Colau, "en los principales ejes comerciales y en las zonas complicadas en materia de seguridad, como por ejemplo la plaza de Catalunya".

"Quiero lanzar el mensaje a los comerciantes de que seguiremos actuando y haciendo los máximos esfuerzos para que no haya impunidad", ha afirmado la alcaldesa, pero no ha señalado nuevas estrategias para conseguir que la venta ambulante no autorizada disminuya.

Buch, por otro lado, ha recordado que contra el 'top manta', además de llevarse a cabo un trabajo policial, se ha puesto en marcha una campaña desde el Departament de Empresa i Coneixement de la Generalitat para convencer de que no se compre a los vendedores ilegales.

Terrorismo

Se ha abordado en la reunión, además, el terrorismo, y sobre este asunto el conseller de Interior ha apuntado que Barcelona se encuentra "en el mismo nivel de alerta que hace un año", de cuatro sobre cinco. Sin embargo, ha señalado que afecta a todos los países y que se trabaja "intensamente" para erradicarlo. "Riesgo cero no hay en ningún sitio pero hay mucha gente que está velando por la seguridad de todos los catalanes", ha asegurado.

Para afrontar la temporada estival, han explicado Colau y Buch, no está previsto incrementar el número de efectivos de los Mossos d’Esquadra, aunque la alcaldesa lo reclamó. Sí crecerán los agentes de la Guàrdia Urbana, pues en julio se incorporarán a la plantilla 117 más.

Prometen evitar los "partidismos"

Tanto la alcaldesa de Barcelona, de BComú, como el conseller de Interior, de JxCat, se han comprometido a dejar de lado los "partidismos" a la hora de abordar temas relacionados con la seguridad en la ciudad y han asegurado que habrá "máxima colaboración".

Ambos han tenido unas palabras para el extitular de interior encarcelado Joaquim Forn. "Está en prisión y creo que no debería estar allí", ha dicho Colau, mientras que Buch ha afirmado que "la situación es tan cruel" que no le han permitido visitarle para hacer el traspaso de carteras.

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