¿Me puedo deducir en la renta por invertir en mi vivienda?
Para poder ejercer el derecho a la deducción por inversión en vivienda, es obligatorio presentar la declaración de la renta. Pixabay

A la hora de realizar la declaración de la renta hay una serie de elementos que el contribuyente se puede deducir. Una de ellos es la deducción por inversión en vivienda habitual, pero para ello hay que tener en cuenta el período en el que se compró o rehabilitó la vivienda.

Tal y como queda reflejado en el manual de la Agencia tributaria, tendrán derecho a aplicar la deducción por inversión en vivienda los siguientes contribuyentes:

  • Los que hubieran adquirido su vivienda habitual o satisfecho cantidades para la construcción de la misma con anterioridad a 1 de enero de 2013.
  • Los que hubieran satisfecho cantidades con anterioridad a 1 de enero de 2013 por obras de rehabilitación o ampliación de la vivienda habitual, siempre que las citadas obras estén terminadas antes de 1 de enero de 2017.
  • Los que hubieran satisfecho cantidades para la realización de obras e instalaciones de adecuación de la vivienda habitual de las personas con discapacidad con anterioridad a 1 de enero de 2013, siempre y cuando las citadas obras o instalaciones estén concluidas antes de 1 de enero de 2017.

La Ley 16/2012, de 27 de diciembre suprimió, con efectos desde 1 de enero de 2013, la deducción por inversión en vivienda habitual. No obstante, para los contribuyentes que venían deduciéndose se introdujo un régimen transitorio que les permite seguir disfrutando de la deducción en los mismos términos y con las mismas condiciones existentes a 31 de diciembre de 2012. Eso sí, para poder aplicar el régimen transitorio se exige que se haya practicado la deducción por dicha vivienda en 2012 o en años anteriores.

Según la Agencia Tributaria, para poder efectuar esta deducción, la vivienda tiene que ser la residencia del contribuyente durante un plazo continuado de, al menos, tres años. Es decir, la tiene que habitar de manera efectiva y con carácter permanente.

Los anexos como piscinas, jardines, parques, playas de garaje... se entienden también como vivienda habitual siempre y cuando se hayan adquirido conjuntamente con la vivienda.

Para poder ejercer el derecho a la deducción, es obligatorio presentar la declaración por el IRPF. Las modalidades de la deducción que establece la Ley son las siguientes:

  1. Adquisición o rehabilitación de la vivienda habitual.
  2. Construcción o ampliación de la vivienda habitual.
  3. Obras e instalaciones de adecuación de la vivienda habitual del contribuyente por razón de discapacidad.

Las bases máximas de inversión deducibles son:

  1. Inversión en adquisición, rehabilitación, construcción o ampliación de la vivienda habitual: 9.040 euros anuales.
  2. Cantidades destinadas a la realización de obras e instalaciones de adecuación de la vivienda habitual del contribuyente por razón de discapacidad: 12.080 euros anuales.