Concentración contra la violencia machista
Un manifestante sostiene una pancarta contra la violencia machista durante una concentración. EFE

El hombre acusado de asesinar a su pareja y emparedar el cadáver en un edificio de Torrevieja (Alicante) en 2016 ha aceptado una pena de 20 años de prisión a través de un acuerdo suscrito por su defensa con el fiscal, la acusación particular y la popular.

Su letrado, Carlos Martín Borromeo, ha comunicado esta decisión al término de la segunda sesión del juicio con jurado que se sigue por este crimen en la Audiencia Provincial de Alicante.

El sospechoso, John Charlie Leiva, había dicho este lunes, durante la primera jornada, que no tenía intención de matar a su compañera, Johana Bertina P.G., como él de nacionalidad chilena, y que se había limitado a defenderse de una agresión previa de ésta agarrándola del cuello.

Hoy, sin embargo, ha pedido volver a declarar para modificar su versión y reconocer tanto la intención homicida como el carácter alevoso de la agresión, ha explicado el letrado.

De este modo, ha aceptado íntegramente el relato del Ministerio Público, la Generalitat, como acusación popular, y la madre de la fallecida, que ejerce la acusación particular.

A cambio de su confesión, las tres partes acusatorias han accedido a rebajar de 25 a 20 años de prisión su petición de condena.

Ese acuerdo deberá ser validado en todo caso el próximo jueves por el jurado popular en su veredicto, así como posteriormente en la sentencia que dicte la magistrada encargada de dirigir el juicio.

Los hechos reconocidos

El sospechoso ha reconocido que estranguló a Johanna Bertina P.G. en la terraza de la vivienda familiar, en la calle Ramón y Cajal de Torrevieja, entre la madrugada del 12 y la del 13 de junio de 2016.

Lo hizo de forma sorpresiva, tras acorralarla y aprovechar su mayor complexión física, sin darle ninguna oportunidad de defenderse, según su nuevo testimonio.

La mujer había manifestado con anterioridad a una amiga su intención de regresar a Chile con los dos hijos de la pareja, una niña y un niño de 14 y 8 años en la actualidad, porque ya no soportaba las discusiones y los malos tratos del procesado.

Tras el crimen, el asesino confeso bajó el cadáver hasta el cuarto de contadores del edificio y lo ocultó en su interior cubriéndolo de cemento y ladrillos.

El cuerpo sin vida de la fallecida fue descubierto el 17 de agosto siguiente, en avanzado estado de descomposición, y el acusado fue detenido ese mismo día por la Guardia Civil.

Consulta aquí más noticias de Alicante.