Modelo albina
Joanne Dion, sufrió bullying en su infancia, pero ahora trabaja como modelo. JOANNE DION / INSTAGRAM

Joanne Dion es albina y parcialmente ciega por su condición genética. Algo que la ha llevado a sufrir durante su infancia todo tipo de intimidaciones por tener un aspecto diferente al resto.

"Fantasma", "Casper", "polvo de talco", "vampiro" o "Shrek" fueron algunos de los apodos crueles que tenía que escuchar de sus compañeros de primaria."No era capaz de comprender por qué tenían esa imagen tan negativa de mí y empecé a odiarme". 

El bullying llegó a un punto en el que Joanne, de ascendencia africana, comenzó a padecer ansiedad y cayó en una depresión, llegando incluso a pensar en quitarse la vida. "Recuerdo que era una niña fuerte y segura de mí misma hasta que los comentarios negativos comenzaron a hacer mella", rememora en una entrevista con el Daily Mail.

Cambiaba de colegios constantemente, pero de poco le servía porque el acoso continuaba y no recibía ayuda de nadie. Una situación que critica y en la que ha tratado de involucrarse ahora que es adulta. "Creo que las escuelas no hacen mucho en ese aspecto y estoy  intentando concienciar a la gente".

Un día, estaba en una tienda  de Forever 21 cuando un fotógrafo se le acercó. Quería pedirle permiso para sacarle unas fotos. Era 2016 y, a partir de aquello, comenzaron a contactarla para campañas de moda. "Comencé a ganar confianza y me sentí lo suficientemente segura para comenzar a trabajar como modelo", explica.

La vida de Joanne ha cambiado radicalmente y tiene la posibilidad de colaborar con marcas a las que admira. "Nunca pensé que alguien como yo pudiera trabajar con ciertas firmas", confiesa.