'MasterChef'
El jurado de 'MasterChef' con el cocinero Ramón Freixa. RTVE

El octavo programa de MasterChef tuvo como protagonista la esperada repesca, en la que uno de los aspirantes expulsados podría volver a concursar.

Pero antes de saber quién volvería a las cocinas de La 1, los concursantes comenzaron el programa con la batalla de la harina, en la que tuvieron que superar tres retos con este producto: preparar una bechamel suave y sin grumos, elaborar un cupcake perfecto y, para terminar, destacar con un complicado suflé de queso.

La prueba de la bechamel tuvo estrellas y estrellados: por un lado, el buen trabajo de Sofía, Marta o Víctor. Por otro, la bechamel sosa de Toni y la de Jon, que se quedaron atrás en este reto.

En cuanto al cupcake, si bien fue muy fácil para experimentados en la repostería como Marta, para los demás fue un reto muy complicado -Ketty incluso olvidó la levadura, un fallo garrafal-. Llegaron al reto final Marta, Sofía y Víctor.

Acompañados del chef Carles Abellán para aconsejarles, los tres finalistas de esta prueba tuvieron que elaborar un dificultoso suflé de queso. Ninguno había hecho uno en su vida y eso se notó, pero la buena mano de Marta le hizo ganar la prueba.

200 invitados rodeados de tanques

La prueba de exteriores tuvo lugar en territorio militar, concretamente en el campo de maniobras de San Gregorio de Zaragoza. Un lugar más que indicado para que los concursantes preparasen un menú para 200 invitados.

Además de trabajar todos en un único equipo, la gran novedad de la prueba tenía que ver con el reencuentro de todos los concursantes de esta edición para la tradicional repesca. Los exasperantes tuvieron que cocinar 25 raciones de un tipo de cocido diferente.

El jurado les recriminó las pocas raciones que hicieron. Y, al final... Dani, uno de los ex concursantes más aclamados, volvió a las cocinas de MasterChef.

Por su lado, los ocho aspirantes se repartieron el menú -compuesto por cardo con almendra y jamón, pollo en pepitoria, rancho y coc de fraga- en parejas.

A pesar de los rifirrafes entre Víctor y Toni o entre Fabio y Oxana, los platos acabaron saliendo. Acabaron cayendo en la prueba de eliminación Fabio, Oxana, Toni, Jon y Víctor.

Elminación saludable

Por último, los aspirantes con delantal negro tuvieron que preparar dos platos saludables, uno para la comida y otro para la cena. Para demostrar que eran suficientemente sanos, los concursantes tuvieron que medir al milímetro las calorías de cada plato.

Las calculadoras mentales de los aspirantes estuvieron un poco desajustadas y todos se acabaron pasando de calorías, lo que les acabó dando una penalización en la elaboración del plato de 15 minutos.

Los garbanzos de primavera y el tartar de merluza de Oxana le salvaron de la eliminación, al igual que las elaboraciones de Víctor y Toni, aunque a este último le criticaron el poco aprovechamiento de los ingredientes.. La falta de sabor de los platos de Fabio y la "osadía" de mezclar un solomillo con un granizado de naranja en el caso de Jon les dejaron en la cuerda floja.

Finalmente, Fabio tuvo que abandonar para siempre las cocinas de esta edición de MasterChef justo en el programa que marca el ecuador del concurso. Queda ahora una mitad muy interesante y con pruebas cada vez más exigentes.