El ministro de Exteriores alemán, Heiko Maas, ha acusado al presidente de Estados Unidos, de "destruir una increíble cantidad de confianza" al anunciar en Twitter su rechazo al comunicado conjunto del G-7 solo horas después de firmarlo, y ha declarado que la unidad de Europa es el arma más poderosa contra sus pretensiones nacionalistas.

"Se puede destruir a toda velocidad una increíble cantidad de confianza", ha hecho saber Maas a través de su cuenta oficial de Twitter.

"Y es por eso por lo que Europa debe permanecer junta más que nunca y defender sus intereses con más agresividad", ha añadido. "Una #Europaunida es la respuesta a #AmericaPrimero", concluye el tuit de Haas, en referencia al lema de Trump.

Este domingo, Alemania y Francia han reiterado su adhesión a la declaración conjunta del G-7, después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, se apartara de la misma por sus diferencias con el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, sobre el acuerdo de libre comercio para América del Norte (NAFTA o TLCAN).

"Alemania apoya la declaración conjunta", se ha limitado a decir el portavoz del Gobierno alemán, Steffen Seibert, en breves declaraciones a la prensa.

Fuentes de la Presidencia francesa han indicado igualmente a Reuters que París mantiene su apoyo al comunicado del G-7, subrayando que quien no lo haga mostrará su "incoherencia".

La polémica de los aranceles de Trump

"La cooperación internacional no puede depender de que alguien se enfade o de meras declaraciones. Seamos serios", han reclamado desde el Palacio del Elíseo.

Los líderes de Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Francia, Italia, Alemania y Japón lograron consensuar un texto en el que recalcaron la necesidad de un "comercio justo, libre y mutuamente beneficioso". "Nos esforzaremos por reducir los aranceles, las barreras comerciales y los subsidios", dijeron.

Esta declaración, alcanzada tras duras negociaciones, se interpretó como una victoria frente a la decisión de Trump de restaurar los aranceles a las importaciones de acero y aluminio procedentes de Canadá, México y la Unión Europea, una polémica decisión que amenaza con desatar una guerra comercial.

Una vez concluida la cumbre del G-7, Trudeau, que ejerce de anfitrión, dio una rueda de prensa en la que reiteró su oposición a los cambios planteados por Estados Unidos a Canadá y México en el NAFTA, que Trump ha obligado a renegociar a sus socios bajo amenaza de retirarse de este acuerdo comercial.

"El primer ministro Justin Trudeau de Canadá ha actuado de forma mansa durante las reuniones del G-7 sólo para poder dar una rueda de prensa después de que yo me fuera, en la que poder decir que los aranceles de Estados Unidos son insultantes", ha respondido Trump en Twitter. "Deshonesto y débil", ha espetado.