Los casos de personas escalando el acueducto romano de Segovia cada vez son más numerosos a pesar de haber carteles disuasorios junto al monumento declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Por este motivo, desde el consistorio segoviano han decidido dar un golpe sobre la mesa y redactar una ordenanza municipal a través de la cual se empezará a multar a todo aquel que cometa esta imprudencia.

Esta nueva norma de protección del acueducto y su entorno establecerá multas que irán desde los 750 euros hasta los 3.000, en función la gravedad de la infracción. Aquí está incluido desde subirse al monumento, pintar grafitis o romper las piedras, hasta no limpiar los excrementos de las mascotas que hagan sus necesidades a los pies del acueducto, según recoge El Norte de Castilla.

Previamente, el Ayuntamiento había colocado un cartel que advierte en varios idiomas de la prohibición de subirse al acueducto, pero que "no se está respetando", en especial por parte de los turistas, según reconoció el pasado mes de mayo la alcaldesa de la localidad, Clara Luquero, en declaraciones a la agencia EFE.

De ahí que en los últimos meses se haya ido incrementando la vigilancia policial en torno a esta obra romana de ingeniería que tiene más de 2000 años de antigüedad.

A juicio del Ayuntamiento, las sanciones son la única forma de disuadir y evitar el deterioro de este monumento, cuyas piedras han comenzado a romperse debido a las vibraciones de los vehículos que pasan constantemente a pocos metros.

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