Manifestación racista
Unos manifestantes de DN durante una manifestación JORGE PARIS

Cerca de medio millar de personas participó hoy en la manifestación organizada por el partido Democracia Nacional (DN), bajo el lema "Así no se puede vivir. Por la seguridad ciudadana. Recuperemos Madrid", después de que la Delegación del Gobierno prohibiera la convocatoria por tener tintes racistas y el Tribunal de Justicia de Madrid (TSJM), finalmente, la autorizara. Desde primeras horas, la Policía ha estado realizando registros de documentación y cacheos.


Los manifestantes caminaron bajo un fuerte dispositivo policial y con total normalidad.

Inseguridad ciudadana

Según DN, la manifestación, en un principio fue prohibida por la Delegación del Gobierno, ya que estimó que el lema difería "radicalmente" de la nota de convocatoria difundida por Democracia Nacional en su página Web, es una forma de protestar por la inseguridad ciudadana que azota el país y, principalmente, Madrid.

Así, el presidente de DN, Manuel Canduela, se preguntó ante los medios si el "llamar escoria a bandas de delincuentes, de Latin Kings, de trinitarios, es algo erróneo". "A partir de ahora -continuó en tono irónico- les llamaremos señores delincuentes", en respuesta a las acusaciones recibidas por su lenguaje violento y xenófobo.

Tintes racistas

Asimismo, Canduela aclaró que la protesta no se convocó contra los inmigrantes sino "contra la política de Inmigración del Gobierno y contra el fenómeno ilegal e injusto como es la inmigración masiva" que, en su opinión, permite el asentamiento de bandas y mafias criminales.

Siguiendo esta misma postura, el vicepresidente de la formación, Álvaro Peña, acusó al Gobierno de haber colocado a Democracia Nacional el "sambenito" de racistas por el hecho de protestar contra la llegada masiva de inmigrantes, que en su opinión "se ha convertido en tema tabú" porque hay mucha gente que se beneficia de esta situación. Los detractores de la marcha alegaban que en la última concentración de este tipo se produjo la muerte de Carlos Palomino, supuestamente a manos de un neonazi que se dirigía a otro acto convocado por ese partido.