Orgullo
Miles de personas recorrieron las calles de Madrid durante la manifestación del Orgullo Gay 2017. EFE

Las negociaciones entre el Ayuntamiento de Madrid y los cinco sindicatos de la Policía Municipal (CPPM, UPM, CSIT, UGT y CC OO) para aprobar el nuevo convenio colectivo se rompieron el pasado lunes después de más de cuatro meses de negociaciones. El área de Seguridad, que había aceptado subir de 31 a 50 millones de euros el montante económico para mejoras, rechazó ese día las reivindicaciones sindicales (subida del precio en las horas extra, garantía del disfrute de libranzas, mejora de las condiciones en turno...) a las que había dado el visto bueno en una reunión anterior el pasado 1 de junio.

Esta situación ha provocado que los sindicatos, que se sienten "víctimas" de "una tomadura de pelo" y de "un trato discriminatorio", hayan roto conversaciones y hecho un llamamiento a la movilización de sus afiliados, a los que ha solicitado, entre otras cosas, que no hagan servicios extraordinarios en los próximos eventos previstos en la ciudad, como el Orgullo Gay (del 28 de junio al 8 de julio), que concentrará como cada año a miles de personas en la zona centro de la capital.

"No queremos que pase como el año pasado, cuando hubo muchos compañeros que no descansaron en toda la semana y que trabajaron 16 horas seguidas. Algunos incluso tuvieron que ser atendidos por el Samur", aseguran desde el sindicato CSIT, que señalan que el Ayuntamiento en ocasiones obliga a los agentes a doblar turno pagándoles menos por hora extra (17 euros) de lo que cobran por una hora ordinaria (21). "Con estas condiciones de trabajo no se puede garantizar la seguridad propia ni la de vecinos ni las de los visitantes", añaden las mismas fuentes.

De concretarse con éxito la petición de los sindicatos a sus afiliados, habrá servicios con un número de efectivos policiales insuficientes para cubrir el Orgullo con garantías, ya que la plantilla policial actual está muy mermada. En la actualidad, el cuerpo cuenta con unos 6.100 agentes frente a los 7.000 que tenía en 2012. De ellos, casi la mitad no realiza actividades operativas, es decir: no está en la calle. Los sindicatos están dispuestos a extender esta petición a otros eventos como el Mad Cool (del 12 al 14 de julio) si no hay avances en la negociación del convenio.

Desde el Ayuntamiento, tanto la alcaldesa, Manuela Carmena, como el delegado de Seguridad, Javier Barbero, afirmaron que los madrileños tienen garantizada la seguridad en los próximos eventos que se celebrarán en la capital. "No hay ningún riesgo y ningún miedo. Se hizo en el pasado en momentos más difíciles que ahora. Tenemos efectivos suficientes para garantizar la seguridad y no hay base para actitudes alarmistas", señaló la alcaldesa.

Por su parte, Barbero cargó este jueves contra los carteles "irresponsables" que han aparecido en algunas zonas de la capital que advierten de una supuesta falta de seguridad en la ciudad y que lo hacen en varios idiomas. "Está bien que haya políglotas que se dediquen a poner estas cosas", ironizó el delegado. Los sindicatos se han desmarcado de estas acciones que han vinculado a iniciativas individuales.

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