Roisin Murphy
La DJ Róisín Murphy, que actuará en Paraíso, el primer festival de electrónica en Madrid. NICOLE-NODLAND

"Darle a la experiencia tanta importancia como al contenido" es la premisa diferenciadora bajo la que este viernes abre su puertas en Madrid un nuevo festival, Paraíso, que durante dos jornadas ofrecerá música electrónica de calidad con el aval de los fundadores del Festival Internacional de Benicàssim (Castellón).

Los hermanos Morán vuelven así al formato de festival, tras su salida en 2009 del célebre FIB, aunque bajo una propuesta "premium" que, entre otras cosas, limitará sustancialmente el aforo del recinto, situado en el campus de la Universidad Complutense, y donde podrán concentrarse un máximo de 15.000 personas en un espacio capaz de albergar a 10.000 más.

No solo se ha cuidado la comodidad de los asistentes, sino también un cartel certero en la elección de lo que sus organizadores llamaron "artistas visionarios", como el referente del ambient Apparat o Hot Chip con su formato Megamix (que permite a la banda improvisar mientras pinchan).

Ambas referencias estarán en la jornada inaugural, que abrirá sus puertas a las 19.00 h y que contará además con el sudafricano Black Coffee, quizá el productor y DJ más prominente de África, así como el referente islandés del techno minimal Kiasmos y sus compatriotas GusGus.

El sábado la música arrancará antes, a partir de las 17.30 h, e incluirá como grandes atractivos a la irlandesa Róisín Murphy, exintegrante de Moloko, así como el proyecto de electropop alemán Acid Pauli, el tech house de Damian Lazarus, el toque underground del israelí Guy Gerber o la elegancia soul de los españoles Delaporte.

Tres escenarios recibirán a los asistentes: uno más ecléctico y minoritario, otro concebido como un club de baile de los años 80 con asientos alrededor de la pista y sesiones de DJ y, por último, el más grande y masivo para directos.

Bajo una cuidada escenografía, Paraíso dará cabida además en su programa a otras artes, también una zona de videojuegos clásicos y otra de realidad virtual así como una oferta gastronómica "rica, sana y variada" comisariada por la chef Rebeca Hernández.