'A partir de esa información, la Guardia Civil desarrolló los correspondientes trabajos operativos (...) (que) permitieron detectar a un grupo organizado que estaría aprovisionándose de material susceptible de formar parte de explosivos', dijo Rubalcaba en rueda de prensa.

Durante la operación, en la que se realizaron cinco registros domiciliarios y que tuvo su origen en la información proporcionada por el Centro Nacional de Inteligencia y los servicios de espionaje de otros países europeos no identificados, fueron detenidos 12 ciudadanos paquistaníes y dos indios.

'De las pruebas de las que disponemos en este momento cabe inferir que nos encontramos ante un grupo de carácter radical islamista con un nivel importante de organización que habría dado un paso más allá de la radicalización ideológica y que se estaría planteando abastecerse de material para fabricar explosivos y por tanto para realizar acciones violentas', señaló.

Rubalcaba explicó que entre el material incautado había cuatro temporizadores, teléfonos móviles y ordenadores que aún estaban siendo investigados y que permitirían conocer el grado de conexión de los detenidos con otros grupos radicales de dentro o fuera del país.

Aunque no quiso concretar si preparaban un atentado inminente en Barcelona y explicó que la operación estaba aún en fase de investigación, señaló que la diferencia con otras operaciones era que en este caso los detenidos 'estaban ya en la fase de actividad'.

Casi todas las células desarticuladas en los últimos años en España tenían que ver con la financiación de movimientos radicales o con la captación de individuos, subrayó Rubalcaba.

El ministro reconoció que desde los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid en los que murieron 191 personas y resultaron heridas más de 1.800, España ha aparecido habitualmente como un objetivo de los extremistas islámicos, y que por ello las fuerzas de seguridad se mantenían en un grado de alerta importante.

'Tenemos el riesgo que tenemos, no podemos desconocer que en las webs islamistas radicales, en los comunicados de Al Qaeda y del resto de los grupos radiales, España aparece como un objetivo junto con Francia y otros países de Europa', señaló.

'Este trabajo en buena medida es fruto de esa alerta permanente, que nos permite hacer operaciones de esta naturaleza que creemos que al final son de extrema utilidad porque evitan atentados', declaró.

/Por Blanca Rodríguez/