Patatas Hasselback
Patatas Hasselback Emma García

Las patatas son uno de los alimentos más consumidos, unos 30 kilos por persona y año. Así que la infinidad de recetas que existen para prepararlas no es casualidad.

Hace poco contábamos algunos trucos para conseguir la patata cocida perfecta, también versionamos las patatas "a lo pobre" y las convertimos en "a lo clase media", y hasta nos atrevimos con unas croquertillas, mitad croqueta mitad tortilla de patatas.

Hoy vamos a preparar una receta de patatas Hasselback. Unas patatas que podemos usar como guarnición o como entrante y que, pese a ser un clásico, seguro que sorprenden a muchos.

Ingredientes

  • 5 patatas de 125-150 gr. cada una
  • 100 gr. de queso azul
  • 150 gr. de bacon
  • 50 gr. de mantequilla
  • 200 ml. de nata para cocinar o leche evaporada
  • Romero
  • Tomillo
  • Ajo en polvo
  • 50 gr. de nueces

Preparación

Para empezar, lavamos bien las patatas para quitar cualquier resto de tierra. Cortamos las bases de las patatas para que no bailen y hacemos cortes de medio centímetro formando un acordeón. Para facilitar la tarea y evitar cortar la patata entera, podemos clavar un palo de brocheta de punta a punta a un centímetro de la base.

Podemos hacer las patatas al horno o al microondas. Si optamos por hacerlas al horno, lo precalentamos a 180 grados y dejamos las patatas unos 20 minutos. En el microondas, lo mejor es hacerlas al vapor. Si no tenemos un recipiente especial para ello, podemos ponerlas en una fuente apta para microondas con un poco de agua para que genere vapor, tapamos la fuente e ir haciendo tandas de 5 minutos a 800 watios hasta que estén casi cocidas.

Sacamos las patatas del horno o del microondas y vamos rellenando los cortes con bacon y mantequilla. Salpimentamos y esparcimos el tomillo, romero y ajo en polvo por encima.

Volvemos a poner las patatas en el horno o microondas en opción grill y las dejamos 10 minutos más. En un bol, derretimos en el microondas el queso azul con la nata a intervalos de 30 segundos hasta que el queso esté fundido y quede una salsa homogénea. También podemos hacerlo al fuego con un cazo o sartén.

Servimos las patatas calientes con las salsa de queso por encima y espolvoreamos con unas nueces picadas.