Alfred García
El joven músico y compositor catalán Alfred García posa durante una entrevista. Toni Albir / EFE

Yo quiero que se enamoren de mis canciones, no de mí porque he salido en Operación Triunfo", afirma el joven músico y compositor Alfred García, que busca ahora construir una identidad artística propia a través de su nuevo disco, 1016, aún sin fecha de salida.

Tras su paso por el renacido programa televisivo y el certamen de Eurovisión, este joven artista catalán prepara la gira 1016 Is Coming Tour, que arrancará con un concierto en el SHARE Festival el próximo 20 de julio, donde el público podrá escuchar las canciones del álbum antes de su publicación.

"Es precioso que los temas muten y la gente vea cómo se están construyendo", comenta sobre esta circunstancia Alfred. Canciones escritas en la academia de OT, como Londres, De la tierra hasta marte, La Ciudad o Barcelona, se mezclarán con temas inéditos en este nuevo trabajo, bautizado con el número de casting que le fue asignado en el programa.

Este es ahora el principal proyecto de Alfred, que, después de unos meses llenos de emociones bajo el foco mediático, por fin puede detenerse y hacer balance de todo lo vivido. "Estoy cocinando un disco y haciendo la digestión de Operación Triunfo, Eurovisión y la gira, a la vez", explica.

Según Alfred, la clave del éxito de esta edición fue la "mezcla de perfiles" y la formación musical de los concursantes, que permitió tocar un amplio abanico de estilos. "Hemos cantado rap, soul, pop... Y hemos hecho música en directo", subraya.

En este sentido, el músico considera que "en esta época hemos de romper esquemas y unir estilos", y celebra el trabajo de fusión de artistas como Rosalía o el Niño de Elche.

También 1016 bebe de influencias muy diversas. "Se trata de un álbum rockero pero incluye melodías pop, vientos propios de las canciones de Jamie Cullum o sonidos típicos del rock argentino", explica el músico, que espera "que el público entienda esta propuesta diferente".

Alfred es un artista ambicioso, en el mejor sentido de la palabra, y se muestra optimista respecto a su futuro. "Yo creo que ahora empieza lo bueno", afirma con seguridad.

Lo cierto es que este joven compositor contaba ya antes de entrar en la academia con un amplio aunque anónimo bagaje sobre los escenarios, así como con dos álbumes autoeditados, Beginning (2013) e Inblack (2016).

Para la creación y grabación de 1016, su manera de trabajar no ha cambiado. "Todas las canciones y la música son mías y estoy escogiendo yo mismo a los músicos de la gira y de la grabación y al productor", explica el artista, que siempre apuesta por la autenticidad.

Alfred promete sorprender con el contenido del álbum, donde, si bien mantiene su apuesta habitual por canciones "autobiográficas" y llenas de referencias indescifrables para el público, presenta colaboraciones y formas de hacer públicos los singles "muy especiales". "Quiero hacer himnos como los de Pereza, que salten de generación en generación y se sigan escuchando dentro de 50 años" afirma Alfred, citando a uno de sus grupos preferidos.

También nombra como ejemplos las propuestas rompedoras de artistas como Michael Jackson, "que mezcló funky, rock and roll y música africana en un disco de pop", Bon Iver, "el artista folk más grande de la historia que ha optado por hacer música electrónica", o Antony and the Johnsons, "que se ha pasado de la música clásica mezclada con pop también a la electrónica".

Se trata, pues, de innovar y poner en duda todos los prejuicios. Lo bueno, según el artista, es que su carrera aún es una página en blanco para la audiencia. "No me debo a mi público, porque aún no tengo público. Me lo he de ganar", concluye.