Alfredo Sanzol La Ternura
Imagen de un momento de la obra 'La Ternura', de Alfredo Sanzol en el Teatro La Abadía (Madrid). TEATRO DE LA ABADÍA

Si queremos amar, hay que "arriesgarse a sufrir" y, si queremos "expresar nuestro amor", hay que utilizar "la ternura", y éste es el título de la obra de Alfredo Sanzol (Madrid, 1972), una comedia romántica de aventuras que se repone desde el próximo jueves en el Teatro de la Abadía tras el éxito obtenido el último año.

Tras sumar casi 32.000 espectadores desde su estreno en abril de 2017 y cerca de un centenar de funciones por toda España, esta producción del Teatro de la Ciudad y el Teatro de la Abadía retorna a su casa hasta el 8 de julio con su "equipo de confianza".

"Estamos más relajados, disfrutando cada función. Cuando pensamos en la escenografía de esta obra, hicimos una reproducción de la sala grande de La Abadía (se representó en su sala pequeña). Ahora se cerrará el espectáculo con el espacio real imaginado. Esto es teatro en estado puro", ha afirmado este miércoles Sanzol, Premio Nacional de Literatura Dramática 2017, durante la presentación, en la que ha estado acompañado por el elenco.

La Ternura, galardonada con el Premio Valle-Inclán de Teatro 2018, es un montaje teatral con claves shakesperianas que plantea la imposibilidad de protegernos del daño que produce el amor, jugando con el humor, las moralejas y la necesidad de entendimiento entre los dos sexos.

"Se llama La Ternura porque habla de la fuerza y de la valentía para amar. La ternura es la manera en la que el amor se expresa; sin ternura el amor no se ve. Una sociedad sin ternura es una sociedad en guerra", explica el dramaturgo.

Este alegato es representado con una historia fantástica de "princesas y leñadores", en la que una reina y sus dos hijas escapan a una isla para no volver a ver un hombre en su vida y, para su desgracia, se encontrarán allí con un leñador y dos hijos que trataron de huir de las mujeres.

Este espectáculo, según Sanzol, "tiene algo de parodia", debido a que quería reírse de "aquellos que ven el mundo dividido por sexos" y abogan por una "visión unitaria y holística del ser humano", algo que él no entiende.

Shakespeare para todos los públicos

Además, el texto de la obra "huele" a Shakespeare respecto a su lenguaje y ambientación, que aparenta ser del siglo XVI, y que interpreta el elenco que lleva trabajando en la misma compañía desde 1999: Paco Déniz, Elena González, Natalia Hernández, Javier Lara, Juan Antonio Lumbreras y Eva Trancón.

"El lenguaje asume la responsabilidad de tener una estructura sobre la que todo el mundo se pueda sentar. Ese carácter arquitectónico estructural me gusta mucho, ya puede disfrutarlo todo tipo de público", ha apostillado Sanzol.

El juego, el engaño, la confusión de personalidades y los espacios llenos de elementos mágicos conforman esta imaginaria obra que, según el dramaturgo, expresa una aspiración que une a todos: "El deseo de encontrar la ternura como sea, donde sea, con quien sea".