Rafael Hernando interviene durante la moción de censura
El portavoz del PP en el Congreso, Rafael Hernando. Europa Press

El descoloque momentáneo que ha provocado en el PP la salida de Mariano Rajoy del Gobierno y la tarea que tiene ante sí el partido para reordenar su futuro orgánico no hace que los populares hayan olvidado la acción de oposición que tienen por delante. Y no será leve. En el grupo cunde la idea de que el tono de la oposición del PP a Sánchez recordará al enfrentamiento total que sufrió el último presidente socialista, José Luis Rodríguez Zapatero.

Tampoco está previsto que el antiguo Gobierno convierta el traspaso de poderes en un paseo para el PSOE. Un miembro del Ejecutivo de Rajoy recordaba la semana pasada que entre sus funciones no está decirle a los nuevos responsables cómo es el proceso que hay que seguir para instalarse en La Moncloa.

Presupuestos de 2018

La primera piedra que el PP ha puesto en el camino de Sánchez ha sido anunciar que presentará enmiendas en el Senado a sus propios Presupuestos. Está por ver lo drásticos que son los cambios que propone, pero aunque finalmente sean menores y no afecten a las partidas que consiguió el PNV -para quien mantener las Cuentas fue clave para votar a favor de la investidura de Sánchez-, envía el mensaje de que no piensa darle, no ya 100 días al Gobierno, ni un fin de semana de paz.

Presupuestos de 2019

Para cuando el Gobierno de Sánchez haya conseguido sacar adelante los Presupuestos de 2018 ya deberá tener la cabeza puesta en otras cuentas, las de 2019, porque en julio el nuevo Consejo de Ministros debería aprobar el techo de gasto, la primera de las decisiones en el diseño de unos Presupuestos que deberían entrar en vigor a principios de año. Igual que el PSOE se opuso al techo de gasto de las Cuentas de 2018, se espera que ahora el PP le devuelva la negativa y se opondrá, desde sus primeros pasos, a la ley más importante para un Gobierno.

Supuestos pactos con los independentistas

El «Se rompe España» volvió a resonar en el Congreso la semana pasada, cuando parecía claro que ERC y PDeCat apoyarían la moción de censura de Sánchez contra Rajoy. Es previsible que no sea la única vez que lo oigamos en una oposición que se apoyará también en los supuestos pactos que habría alcanzado el nuevo presidente con los independentistas.

Desde el viernes, varios portavoces del PP, entre ellos, la vicesecretaria de Estudios y Programas, Andrea Levy, han pedido cuentas por supuestos acuerdos que el PSOE asegura que no existen. «Pacto oculto»y «trueque político» con Quim Torra son algunas de las acusaciones que el PP ya ha proferido contra Sánchez.

Vuelve la furia filoetarra

Los votos a favor de la investidura de Sánchez de Bildu también han desempolvado el fantasma de ETA, aunque la banda terrorista anunciara su disolución hace un mes.

El portavoz del PPen el Congreso, Rafael Hernando, dijo la semana pasada que era "terrible para la memoria de las víctimas del terrorismo y de su propio partido" y esta semana empezó con el traslado ayer a Madrid de la polémica en Navarra por la intención del Gobienro foral de extender la implantación del euskera, con la mayoría del PArlamento foral, que ha aprobado una moción a instancia de Poemos para celebrar el trifundo de la moción de censura. El PP de Madrid auspició ayer una conferencia de la líder del PPNavarro, Ana Beltrán, titulada "La Batasunización de Navarra".

Actividad más intensa en el Congreso

Desde principio de legislatura, el PP podía formular nueve preguntas orales al Gobierno en las sesiones de control, pero en la práctica realizaba muchas menos. Esto cambiará con Sánchez en La Moncloa. El PPaumentará, incluso agotará sus 9 preguntas semanales, para controlar al Gobierno del PSOE.

Cs  se centra de momento en Cataluña y el 155

La oposición de Ciudadanos a Pedro Sánchez ha empezado por Cataluña. Su secretario general, José Manuel Villegas, le instó ayer a abrir una negociación para volver a aplicar el 155 a la Generalitat, al menos por lo que respecta al control de las cuentas, asegurar que las embajadas catalanas no se vuelven a abrir y controlar a los Mossos d’Esquadra y los medios de comunicación públicos como TV3.

De momento, Cs no tiene previsto solicitar a La Moncloa una reunión para trata la cuestión y Rivera y Sánchez no han vuelto a tener ningún contacto desde el frío saludo entre ambos el viernes en el Congreso tras la investidura del socialista.

Cs ningunea de momento el anuncio de que el Ejecutivo mantendrá de momento el control sobre las cuentas de la Generalitat que decretó Hacienda antes del 155 y espera a que Sánchez empiece a gobernar antes de juzgar otras, como el comisionado contra la pobreza infantil. Ahí se sabrá, dice Villegas, hasta dónde llegan las "hipotecas" contraidas con los "populistas" de Podemos, los «separatistas» de ERC y PdeCAT y los "nacionalistas" del PNV.

Cs se siente también liberado del pacto de investidura con el PP y está preparado para repartir su oposición a diestro y siniestro.