Precarios sobre dos ruedas detrás de Glovo, Deliveroo...
Repartidor de comida rápida. ATLAS

El futuro, para algunos ya el presente, pasa por tener más de un trabajo a la vez. Es lo que consideran las plataformas Glovo y Ubereats: el futuro en la economía digital pasa por que las personas trabajen para varias empresas simultáneamente. De este modo, estas dos empresas de la llamada economía colaborativa defienden el modelo laboral que ofrecen a sus repartidores ante las denuncias recibidas en España.

“Muchos de los repartidores que están en nuestras plataformas lo compatibilizan con otro trabajo, esto no es un empleo a largo plazo pero es algo muy necesario. Nuestros padres tuvieron uno, dos o tres trabajos, a lo largo de su vida laboral; nosotros tendremos seis, siete u ocho, y nuestros hijos tendrán dos, tres o cuatro pero simultáneos, eso es una realidad”, apunta Sasha Michaud, el cofundador de Glovo.

Michaud opinaba en esos términos en su intervención en el Congreso Horeca, organizado por la Asociación de Empresas de Gran Consumo (Aecoc) y centrado en la importancia creciente de los envíos de comida a domicilio para el sector de la restauración. El responsable de Glovo asegura que existen repartidores que “se dan de alta sólo uno o dos meses”, bien porque estén buscando otro empleo, bien porque quieran conseguir un ahorro extra.

En España, recuerda Michaud, sí existe una regulación para la entrega de comida a domicilio (previa incluso a la llegada de Internet), por lo que ahora sólo hace falta “afinar“. “La flexibilización del empleo es el futuro, sin duda. Hay algunos países que van más avanzados que otros, pero al final todo acaba en el mismo sitio”, recalca.

El responsable de Ubereats en España, Manel Pujol, insiste en que actualmente se “infravalora” la flexibilidad que proporciona este tipo de empresas. “Si comparas la posibilidad que tiene el repartidor de conectarse y desconectarse cuando quiere, sin que le pidan explicaciones, pudiendo trabajar más horas cuando lo necesite, con la estructura típica de tener un jefe, con un horario fijo, sin poder pedir días, se ve claramente el contraste“, afirma.

Según los cálculos de Pujol, los repartidores de Ubereats (la empresa de Uber dedicada al reparto de comida) se conectan de media entre 15 y 18 horas por semana, por lo que deducen que lo combinan con otro trabajo. “La administración tiene que controlar que todo siga funcionando bien, pero desde nuestro punto de vista tienen que hacerlo entendiendo que hay nuevas realidades“, destaca.

Se han antepuesto los beneficios

En una intervención en vídeo, el experto en economía colaborativa Albert Cañigueral ha apuntado a que el uso de personal externo a través de plataformas digitales es una tendencia que seguirá creciendo en otros ámbitos, como el de la hostelería, el periodismo, el diseño gráfico o la abogacía. Por este motivo, ha considerado necesario que las administraciones faciliten que las personas puedan trabajar para varias empresas “simplificando” los trámites burocráticos, que en España además son “bastante polémicos”.

No obstante, en el caso del reparto de comida a domicilio ha reconocido que se han antepuesto “los beneficios por delante de otros valores“, por lo que es necesario “un reparto de valor más equitativo entre todas las partes” para llegar a un “equilibrio más justo entre los beneficios de las plataformas y los trabajadores”.