En España mueren cada año una o dos personas al ser alcanzadas por un rayo durante una tormenta. Reducir esta probabilidad es fácil si tomamos algunas precauciones.

Los expertos recomiendan que en el campo hay que evitar aquellos lugares dominantes como piedras aisladas grandes o árboles aislados en medio del campo. El motivo es que el rayo va a ir siempre hacia el elemento más elevado. Lo más peligroso es estar en una llanura, porque ahí el objetivo eres tú. No se debe correr, porque generaríamos carga eléctrica y aumentarían las posibilidades de que te caiga un rayo.

Así, en caso de tormenta no hay que precipitarse. Hay que agacharse o tumbarse. Acabarás mojado, pero eso será lo peor que te pueda pasar. Si estás en una zona con árboles, es mejor que te acurruques y te hagas una bola alejado de los árboles. Nunca debajo de un árbol.

Además, también se pueden anticipar las tormentas. El viento empieza a soplar con fuerza y se produce un descenso drástico de las temperaturas.

La probabilidad de susfrir el impacto de un rayo es una entre 12.000. Sólo en mayo del año pasado cayeron en España más de 160.000 rayos.