El Senado
Hemiciclo del Senado durante un pleno. TWITTER SENADO

PDeCAT, EH Bildu, ERC, Compromís y Podemos han registrado este viernes cinco vetos al proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2018 en el Senado porque consideran que no responden a la desigualdad y que incluso la "cronifican".

El PNV, por su parte, no ha presentado veto después de que diera su apoyo a las cuentas en el Congreso, mientras que Nueva Canarias no tiene previsto registrar ninguna propuesta de modificación, total ni parcial, ya que todas sus reivindicaciones fueron incorporadas en la Cámara Baja.

El veto general presentado por el PDeCAT argumenta además que los Presupuestos no incluyen un nuevo modelo de financiación autonómica ni dan respuesta a las demandas políticas, económicas y sociales de Cataluña.

El veto recuerda la tardanza en presentar los PGE, motivada por la aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña, así como la debilidad del Ejecutivo de Mariano Rajoy a causa de la sentencia del caso Gürtel.

"Un Gobierno débil presenta unos Presupuestos débiles y de escasa proyección hacia el futuro", argumenta el documento, que expresa también que no son los que necesita España ni Cataluña en la actual coyuntura económica, social y política que requiere de "estrategias ambiciosas, bien construidas y consensuadas".

Así, destacan tres retos que no incluye el Presupuesto, que pasan por una reforma del modelo de Estado y por hacer frente a transformaciones económicas y sociales como el envejecimiento de la población.

Además, el PDeCAT critica que el cumplimiento de los objetivos de déficit se haga a costa de las comunidades autónomas y de las corporaciones locales, mientras que el Estado y la Seguridad Social no cumplen los horizontes marcados.

ERC utiliza el mismo argumento para presentar su veto ya que minimizan la inversión en Cataluña, a la par que buscan la recentralización del Estado y consolidan las desigualdades sociales. La distribución de las inversiones supone, en su opinión, más discriminación y consolidan una apuesta por el centralismo.

Unidos Podemos ha registrado una propuesta de veto general al proyecto presupuestario y a todas las secciones, y ha avanzado que ha registrado casi 2.300 enmiendas parciales.

Ha argumentado que las cuentas siguen ancladas en la lógica de la austeridad, ya que, a pesar de que el nivel del producto interior bruto (PIB) ha superado los niveles previos a la crisis, el gasto público se encuentra lejos de recuperar los recortes acumulados.

EH Bildu también ha presentado veto a las cuentas en el Senado por considerar que los Presupuestos "cronifican" la desigualdad y tienen como grandes beneficiados la inversión en infraestructuras, los gastos en defensa, la Casa del Rey o los servicios secretos.

Por su parte, el veto de Compromís argumenta que los Presupuestos no se han elaborado con "visión de repartir el dinero de todos en las necesidades de todos", sino para pagar bancos, rescatar autopistas, financiar a empresas de armamento o "partidos mercenarios que venden su voto a cambio de inversiones territoriales".

El documento contiene una extensa argumentación contra la corrupción —en la que se incluyen varios fragmentos de la Biblia—, una de las principales motivaciones de su rechazo a las cuentas.

Los vetos no saldrán adelante

Previsiblemente, estos cinco vetos al proyecto presupuestario decaerán ante la mayoría absoluta que el PP tiene en la Cámara Alta y después de que el nuevo presidente del Gobierno, el socialista Pedro Sánchez, haya anunciado que mantendrá estas cuentas.

Así, previsiblemente, los presupuestos se aprobarán de manera definitiva el próximo 19 de junio sin incorporar modificaciones al texto salido del Congreso, donde fue aprobado por PP, Ciudadanos, PNV, UPN, Foro Asturias, Coalición Canaria y Nueva Canarias.