Las ciudades han de buscar la movilidad sostenible y disminuir su dependencia del automóvil y del consumo de combustibles fósiles.
Las ciudades han de buscar la movilidad sostenible y disminuir su dependencia del automóvil y del consumo de combustibles fósiles. JUAN PEDRO CHUET MISSÉ

Actualmente, el 50% de la población del planeta (un total de 3.300 millones de personas) viven en ciudades, y este porcentaje crecerá hasta el 70% en las próximas tres décadas.

Este crecimiento plantea desafíos de gobernabilidad, equidad social, cohesión, desarrollo y planificación que han de ser afrontados por los gobiernos locales pero con una visión global.

Dicho de otro modo: a pesar de sus diferencias particulares, las grandes metrópolis tienen muchos retos en común, como la lucha contra las desigualdades sociales y las consecuencias del cambio climático, y las estrategias para hacerles frente fueron los ejes del congreso internacional Post-Hàbitat III-Reptes Futurs de les Metròpolis.

En este encuentro, organizado por el Àrea Metropolitana de Barcelona (AMB) asistieron más de 200 expertos y representantes de 30 grandes metrópolis del mundo, como el expresidente de Colombia Ernesto Samper, Paola Arjona (de Ciudad de México), Juliette Michaelson (Nueva York), Oswar Muadzin (Yakarta) y Oyvind Satvedt (Oslo), entre otros.

Nueva agenda urbana

En el encuentro se debatieron las líneas maestras que surgieron en el Congreso Mundial Hábitat III, realizado en Quito en 2016, donde se aprobó la Nueva Agenda Urbana. En esta se reivindican diversos derechos en la ciudad, como los de vivienda, salud, sanidad y espacio público, reclamaciones que son comunes a las grandes metrópolis.

Como dijo Samper, la globalización "no es responsabilidad de los estados, sino de las ciudades". Más que ser considerados como municipios, las metrópolis tendrían que tener un rol de "ciudades-estado o ciudades-región", para tener las herramientas que puedan resolver sus problemas.

"Los gobiernos nacionales dan autonomía a las ciudades para fijar sus objetivos, pero niegan los recursos necesarios", dijo el exmandatario colombiano.

Ciudades inteligentes

Alfred Bosch, vicepresidente de Relaciones Internacionales y Cooperación del AMB, en la apertura del congreso, afirmó que para gestionar la sostenibilidad, la redistribución social y los recursos se ha de apostar por las ciudades inteligentes. "Pero esta no es una ciudad que tiene mucha tecnología, sino que cuenta con ciudadanos inteligentes, que puedan compartir el conocimiento y el poder".

Las ciudades, añadió Bosch, han de ser los motores de la "redistribución y el empoderamiento intelectual", donde además de los administradores se ha de tener un cuerpo de expertos que puedan planificar y organizar las comunidades locales "más allá de la medida que estas tengan".

Liderazgo del AMB

El derecho a la ciudad local se convierte en un derecho a la ciudad metropolitana, donde estos núcleos urbanos han de tener las herramientas y recursos adecuados como una gobernanza basada en la democracia y la colaboración. El AMB se presenta como una entidad que lidera este derecho.

Desde este organismo supramunicipal se han realizado más de 7.000 proyectos para el desarrollo de las ciudades, como la gestión de los parques, la movilidad, la lucha contra la pobreza energética o las políticas de vivienda.

Lo que también representa el AMB es el concepto de pluricentralidad, que es la creación de diversos puntos de servicio que vayan más allá de la ciudad de Barcelona, y que abarquen los 36 municipios del AMB.

Explosión urbanística

Salvador Rueda, director de la Agència de Ecología Urbana de Barcelona, en su carta Guía para diseñar nuevos desarrollos urbanos y regenerar los existentes, puso nombre a los problemas que comporta la explosión urbanística para las próximas décadas.

"De cara a 2100 vivirán 11.000 millones de personas en el planeta pero habrán terrenos cultivables para 10.500 millones", dijo. Ante el aumento de temperaturas por el cambio climático y el agotamiento de los recursos, "la única posibilidad es cambiar un esquema de sostenibilidad, que permita incrementar la organización urbana y reducir el consumo de recursos".

Ciudades como ecosistemas

Por eso, propone, las ciudades han de plantearse como ecosistemas, "lo más complejo creado por la especie urbana". Y el cambio ha de venir, precisó, por un modelo urbano que sea metabólicamente eficiente pero que mantenga la cohesión social.

Entre los objetivos, enumeró, están que los núcleos urbanos tengan un equilibrio entre densidad y urbanización. Este concepto implica que los ciudadanos puedan tener una organización urbana para vivir y trabajar, pero también tenga contacto con la naturaleza y que permitan la interacción social.

Búsqueda de la sostenibilidad

Para conseguir la movilidad sostenible las políticas han de priorizar al peatón, el transporte público y la promoción de las bicicletas o los vehículos eléctricos. "El transporte público comporta un elemento importante que es la equidad", dijo Rueda, donde el objetivo es "que los ciudadanos puedan tener los mismos servicios que todos, que sin importar su condición social puedan acceder a la ciudad".

Pero más que apostar exclusivamente por el peatón, la idea es resaltar la figura del ciudadano. "El peatón es un medio de transporte. En cambio el ciudadano es un sujeto que puede hacer intercambios económicos, generar cultura, y conseguir que el espacio público sea un ágora como la democracia griega".

Los retos de las metrópolis: cuatro ámbitos temáticos y dos transversales

1. Sostenibilidad. El cambio climático, los desastres naturales, la reducción de recursos y la falta de energías renovables obligan a un cambio de paradigma por parte de ciudadanos y gobernantes.

2. Planificación urbana y metropolitana. Se quiere que las ciudades sean integradoras de flujos migratorios sin que se produzcan fragmentaciones urbanas y con un equilibrio en la densidad de los núcleos.

3. Cohesión social. Se trata de buscar espacios de convivencia que permitan garantizar la diversidad y democratizar los espacios públicos, un rol en el que la escuela es una de las grandes protagonistas.

4. Desarrollo local y competitividad económica. Las áreas metropolitanas han de obtener recursos y atraer inversiones para solucionar problemas como la desocupación, el precio de la vivienda, la expansión de la economía informal y los efectos del turismo.

5. Participación ciudadana. Este reto transversal busca que los ciudadanos sean partícipes de los cambios, que tengan mecanismos de debate real y que abarquen los diferentes intereses.

6. Gobernanza metropolitana. Agrupa la política de transparencia, la cooperación, la visión a largo plazo y la búsqueda de consensos entre municipios, administraciones públicas y ciudadanos.

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