F-35 Lightning II
F-35 Lightning II. U.S. Air Force

Este 2018 está siendo el año en el que grandes potencias militares como Estados Unidos y Rusia han aprovechado para estrenar sus últimos y más sofisticados aviones de guerra. Si en marzo comprobábamos cómo Rusia ponía en el aire el Su-57 en la guerra siria, este mes de mayo hemos visto cómo Israel ha utilizado ya en dos ocasiones el F-35 Lightning II, de fabricación estadounidense y cuyo coste (100 millones de dólares por aparato) llegó a ser criticado incluso por el propio presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Según detallan en la BBC, el F-35 es el avión militar más avanzado del mundo en la actualidad. Ha entrado en combate al menos en dos ocasiones en operaciones del ejército israelí, de ahí el otro nombre (hebreo) por el que se conoce al aparato, Adir. Es operado por el escuadrón Golden Eagle, de la Base Aérea Nevatim, en el centro de Israel.

Entre las especificaciones de este F-35 se encuentran su velocidad máxima operativa (Vno): 2 205 km/h; Alcance: 2 220 con combustible interno; Radio de acción: 1 090 con combustible interno; Techo de vuelo: 18 288 m (60 000 ft); Carga alar: 446 kg/m²; misiles aire-aire de corto y medio-largo alcance; un cañón rotativo de 4 cañones General Dynamics GAU-22/A Equalizer de calibre 25 mm, montado internamente con 180 proyectiles; 6 pilones subalares con capacidad para 6.800 kg y 2 bodegas internas con cuatro pilones cada una con una capacidad total de 8.100 kg para cargar una combinación de bombas y misiles de última generación, etc

Su programa de fabricación fue tan costoso que llevó a Trump a calificarlo de "fuera de control" y a decir que reduciría costes en aviones de guerra, algo que no ha podido ejecutar presionado por lo costoso del proyecto y países implicados. Un largo proceso de pruebas de más de 15 años en el que el Pentágono llegó a detectar y solucionar hasta 360 fallos técnicos. Estados Unidos ha tenido la colaboración industrial y comercial de importantes países (Japón, Corea del Sur, Reino Unido, Italia, Canadá, Turquía y Holanda, además de Israel) en este proyecto, en el que se estima que ha gastado alrededor de 1.000 millones de dólares.

Los envíos de cazas F-35 a Israel, que fue el primer país en adquirirlo, empezaron en 2016 y en 2017 ya fue declarado operativo. Judah Ari Gross, del The Times of Israel, lo definió como "un punto de inflexión por el ejército israelí, no solo por sus capacidades ofensivas y sigilosas, sino por su capacidad de conectar sus sistemas con otras aeronaves y crear una red para compartir información". Características que también destaca su fabricante, Lockheed Martin, que habla de este caza de quinta generación como una máquina perfecta que "combina sigilo avanzado con velocidad de combate y agilidad, información de sensor completamente fisionada, operaciones de red habilitadas y sostenimiento avanzado".

Opinión diferente tienen innumerables detractores de este avión. Justin Bronk, analista militar del Instituto Real de Servicios Unidos para Estudios de Defensa y Seguridad (RUSI), se refiere a él como "uno de los aviones de combate que más retrasos ha sufrido y uno de los más problemáticos de la historia".