Carlos Gómez y Cristina García han presentado la memoria de Cáritas de 2017
Carlos Gómez y Cristina García han presentado la memoria de Cáritas de 2017 EUROPA PRESS

El director de Cáritas Diocesana de Zaragoza, Carlos Gómez, y la secretaria general, Cristina García, han dado a conocer en rueda de prensa los datos de la memoria de las acciones realizadas en 2017 y han presentado la nueva campaña institucional de Cáritas, que este año lleva por lema 'Tu compromiso mejora el mundo'.

En Cáritas "tenemos como prioridad a la persona y llegamos donde la sociedad y las administraciones públicas no llegan", ha remarcado Gómez, al observar que la acción de sus socios y voluntarios "va más allá de la justicia, parte de la prevención" y trata de acompañar a las personas "excluidas" de la sociedad, a quienes no llegan a fin de mes". "Cáritas pretende llegar a los últimos, a quienes no saben como salir del problema que tienen", ha señalado.

De este modo, el pasado año la institución benéfica atendió a 3.712 familias y a un total de 9.052 personas, otorgando 9.024 ayudas directas a familias por importe de 1.120.688,74 euros. En 2016, se ayudó a 4.015 familias y a 11.759 personas, lo que supone "entre un 8 y un 13 por ciento menos" de personas atendidas este año.

Aunque la recuperación económica ha reducido las cifras de personas atendidas, han advertido de que no se deja notar para la mayoría de las familias y ciudadanos que necesitan los servicios de Cáritas.

García ha señalado que uno de los derechos fundamentales por los que trabajan es la "dignidad e integridad" de las personas. A ello se destinan 53 de cada cien euros con ayudas directas para alimentos, ropa o documentación.

Un centenar de equipos colabora en la acogida y acompañamiento integral de personas en situación de necesidad, así como se desarrollan diez proyectos en este ámbito tanto en la ciudad como en el territorio rural de la Diócesis y en países como Kenia o Bolivia.

VIVIENDA DIGNA

Para vivienda digna se han dedicado 34,2 de cada cien euros en ayudas directas al pago de alquileres, electricidad, gas y equipamiento; mientras que en salud universal se han invertido 6,4 de cada cien euros para el pago de medicinas, ortopedia, gafas. Se ha facilitado el acceso a medicación y bienes sanitarios y también se han llevado a cabo iniciativas internacionales como la atención a personas refugiadas en el Líbano.

En el caso de educación, 3,1 de cada cien euros han sido para becas de comedor, libros y material escolar, para garantizar una escolarización en igualdad; y en empleo se han destinado 1,9 de cada cien euros en ayudas directas y se ha trabajando en la mejora de las competencias básicas y laborales transversales, en la búsqueda activa de empleo de los inscritos en la agencia de colocación.

La empresa de inserción A Todo Trapo Zaragoza ha permitido la incorporación de 7 personas al mercado de trabajo y un total de 1.076 personas han sido acompañadas en su inserción laboral por la Fundación por la Inclusión Social, de las cuales 99 han encontrado empleo.

En 2017, la proporción de mujeres y hombres atendidos ha sido similar y, en cuanto a la edad, el 65,8 por ciento estaban en edad de trabajar; un 33,4 por ciento eran menores y un 3,4 por ciento, mayores de 65 años. El 52,1 por ciento de los atendidos eran nacidos en España.

Carlos Gómez ha precisado que "al menos cuatro de cada diez de las personas atendidas estaban en situación de desempleo, la mayoría crónico"; el 33 por ciento de los hogares atendidos eran nuevos y el 41,4 por ciento tenían menores; y de las personas extranjeras atendidas, dos de cada diez estaban en situación de irregularidad administrativa, lo que supone un 6,7 por ciento más que en 2016.

OTRAS ACCIONES

Además de la intervención directa, Cáritas realiza otras actividades como acciones de educación en valores, con 2.231 niños y jóvenes que participaron en el proyecto 'Educar la mirada', así como 436 adultos; iniciativas de formación y sensibilización, con 37 espacios de formación, 1.477 asistentes y 160 materiales de sensibilización; y se trabaja en red con otras entidades en más de cien espacios y plataformas civiles y eclesiásticas.

En este punto, Gómez ha apuntado que Cáritas presenta alegaciones y propuestas a los proyectos sociales que promueven las distintas administraciones, a lo que ha agregado que también se promueve el comercio justo.

El pasado año se detectó la vulneración de los derechos humanos en tres ámbitos fundamentales: el empleo, la vivienda y la salud. Caritas ha expresado su preocupación por la precariedad laboral, ya que se siguen detectado dificultades en el acceso al empleo en mayores de 45 años, mujeres, migrantes y parados de larga duración sin protección social. Se constata una pérdida del poder adquisitivo, más salarios por debajo del umbral de la pobreza, contratos temporales, jornadas parciales, laxitud de horarios.

En el caso de la vivienda, García ha advertido de su "mercantilización" y de sus precios "inaccesibles" para la mayoría de los ciudadanos y ha pedido que las administraciones trabajen en el alquiler social.

Asimismo, se han detectado deficiencias en la cobertura farmacéutica de medicamentos imprescindibles para algunos enfermos y también problemas en la cobertura pública para la orientación y acompañamiento de problemas de salud mental, como demoras en las citas o pocos servicios especializados.

INMIGRANTES Y PERSONAS MAYORES

Cristina García ha alertado también de la situación de personas llegadas de otros países y que piden protección internacional o se encuentran en situación administrativa irregular, sin red de apoyo y con dificultades de acceso al sistema de protección social. Las personas que solicitan protección internacional han llegado principalmente de Venezuela, Honduras y Colombia, así como también se ha atendido a otras personas llegadas de Marruecos o Rumania.

Otro de los "graves problemas" que ha mencionado es el caso de las personas mayores que residen solas y que fallecen "sin que nadie les eche de menos", especialmente en el medio rural donde la falta de servicios y recursos son causa de la despoblación y abandono de muchas localidades.

El director de Cáritas ha agradecido el apoyo de los colaboradores que, bien de manera altruista, como es el caso de los 1.049 voluntarios, bien a través de la generosidad de sus 6.840 socios así como de otras muchas entidades, empresas y donantes, permiten desarrollar cada día los programas y proyectos en la Diócesis de Zaragoza.

Durante el año 2017, se contó con un 87,26 por ciento de recursos económicos propios procedentes de los socios y donantes y sólo se recibió un 11,07 por ciento de financiación pública. Cáritas Diocesana de Zaragoza cuenta, asimismo, con 115 personas contratadas.

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