Sindicatos de Correos analizan la situación
Sindicatos de Correos analizan la situación EUROPA PRESS

De hecho, han llegado a asegurar que "hoy se acaba la paz postal", ya que desde hace tiempo tanto el Gobierno como la empresa "está atacando" al servicio, con un recorte de 180 millones de euros en los dos últimos años, que implica la "supresión del servicios, recorte de horarios en oficinas, una bajada real de plantilla y una sobrecarga de trabajo que provoca una falta de calidad por exceso de rotación en el personal temporal y la implantación de miles de minijobs".

Por ello, van a iniciar una serie de movilizaciones, que comenzarán el 7 de junio con el paro general de dos horas en todo el país, en las dos últimas horas del turno de noche y de mañana y las dos primeras de la tarde, así como concentración en la puerta de los centros de trabajo, a la que seguirá al final de mes concentraciones en todos los centros territorial, para culminar con un "otoño caliente" en noviembre, con concentraciones en la primera quincena, y en la segunda la convocatoria de una huelga general de 24 horas, y otra de 48 horas en Navidad.

Los orígenes que han llevado a estas convocatoria parten de que el Gobierno y la Dirección de la empresa, primero con la excusa de la crisis y ahora sin excusa alguna, siguen impasibles ante el tijeretazo de 123 millones de euros en los presupuestos de 2017 y el nuevo recorte de 60 millones de euros en los de 2018, es decir, más de 180 millones en 2 años y lo que eso conlleva para trabajadores/as y ciudadanía.

El Gobierno, al mismo tiempo, "deja a Correos sin plan de modernización y expansión arrastrando una previsión de déficit de 225 millones de euros en 2017 y 2018, sin adaptarse al nuevo mercado en auge de la paquetería y el comercio electrónico". Un mercado que está dejando en bandeja a los operadores postales extranjeros que sí tienen el respaldo de sus gobiernos.

Para los sindicatos "no menos importante es la eliminación de unos 15.000 empleos fijos en la última década (26 por ciento de la plantilla total) y un centenar en la provincia, que bien o no se sustituyen, o se cubren con contratos a tiempo parcial. Los efectos de esta bajada de plantilla se reflejan en la pérdida de calidad en el servicio por exceso de rotación en los puestos, con personal temporal o con minijobs causando sobrecargas, saturación, bajas por enfermedad y en definitiva, una desmejora clara en las condiciones laborales.

Paralelamente a los trabajadores, la repercusión en nuestra ciudadanía cada vez es más latente, ya que no se hace posible la prestación del servicio cinco días a la semana de lunes a viernes, así muchos ciudadanos y ciudadanas no reciben sus cartas y notificaciones, llegando incluso supresión de algunos servicios rurales.

Por último, la congelación del Convenio Colectivo y el Acuerdo Funcionarial se mantienen ya durante cuatro años sin regulación general que actualice ni salario, ni empleo ni derechos de todos los trabajadores y trabajadoras de Correos.

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