Javier Gurruchaga
Javier Gurruchaga, durante la entrevista. ELENA BUENAVISTA

Con su Orquesta Mondragón, que cumple este mes 42 años, vuelve Javier Gurruchaga a los escenarios con el trabajo ¡Noticia Bomba! en el que la sátira apunta directamente al centro de populismos, posverdad y noticias falsas que parecen vivir su edad de oro.

¡Que viene Trump! y Buscando a Rita son los dos últimos temas compuestos por el provocador artista. En el primero clava el diente (o la dentadura entera) en el presidente de los Estados Unidos.

Esta álbum incorpora una remasterización de temas clásicos, algunos descatalogados ya pese a ser algunos de ellos muy apreciados por sus seguidores, como Hotel azul, Por favor, pon un muerto en tu motor, Esta noche es tu oportunidad, Es mi vida, Mis gafas o Bubble Bubble.

¿Da miedo que se olviden de uno?
Uno siempre tiene ganas de sacar algo para que no se olviden de él. El último disco lo saqué hace dos años. Lo hice con muchos amigos. Era un disco de duetos y tuve la novedad de estar con Aute, que poco después tuvo un infarto ed corazón. Tras aquello tenía muchas ganas y algo de material nuevo. Y quería...

¿Dar una noticia bomba?
Sí, ¡Noticia Bomba1, que es el disco con el que vuelvo, con 42 canciones. Sobre todo quería recuperar muchas canciones que, cuando uno saca disco, te las dejan ahí porque apoyan el single y ya está. Hay canciones bien buenas que mucha gente querría recuperarlas y que se van descatalogando. Es una especie de reivindicación. Hemos añadido estos dos nuevos temas que me sirven para vestirme de Trump con mi Orquesta Mondragón y darle para el pelo a Trump.

¿Con una canción le bastaba para Trump?
Es impresionante lo de Trump. Le han votado, sí, pero eso no significa que uno haga lo que quiera y tenga esos comportamientos nazis y fascistas, apoyados por el Ku Kux Klan.

Pero no lo escondía, ¿no?
No, no lo escondía, pero tampoco me vale eso de que es como el americano profundo. Porque es más que profundo, es un tipo que presume de meterles el dedo a las mujeres, que llama animales a los mexicanos, que despide a sus colaboradores por Twitter, que los llama y los insulta. Eso no es la América profunda, esto es un energúmeno que podría estar perfectamente en las SA de Hitler. Y loco además, porque es un perturbado.

¿No hay posibilidad de comparación, ni en sátira, con ningún otro político?
Es un fenómeno, el de Trump, que nos afecta a todos, lo otro no lo hago y no lo voy a hacer. No voy a entrar en cuestiones partidistas. Lo que diré es que la clase política deja mucho que desear, pero no llega nadie a las cotas de este señor. Pero no me voy a mojar porque voy a hacer conciertos. Y ni de un color ni de otro, hay grandes dosis de mediocridad en general. Esa mediocridad no tiene nada que ver con lo otro, lo otro es un niño loco con un muñeco. Nos está dando un buen carnaval. Tiene maneras de payaso nazi y de mal actor. Con ese barnizado que tiene y ese pelo pegado disparatado queriendo parecerse a Elvis...

En el 76, cuando empezaba con la Orquesta, ¿imaginaba que podríamos tener este panorama?
Es increíble. Yo desde que soy chaval no he visto una interpretación tan histriónica y tan peligrosa. Incluso Hitler, que conducía un discurso espantoso, pero era el mismo desde el principio hasta el final. Este tío no sabe ni lo que dice. Es un títere de la extrema derecha norteamericana. No he visto un mandatario como este. Hitler es lo peor, pero este es lo peor y además es tonto. Juega con botones y bombas comos si fueran regalices.

¿Falta sentido del humor?
Sí, pero sobre todo discurso intelectual. Está todo basado en caca, culo, pedo, bomba y en la mentira. Es increíble la cantidad de mentiras que se dicen. Mentimos todos. Hasta para venderte un mueble. Mentimos sin ningún pudor.

42 años cumple la Orquesta Mondragón...
Siempre le he dado caña a las cosas desde que era chaval. Y algún disgusto me ha dado en la escuela, por ejemplo, y algún coscorrón, pero sacaba buena nota en junio. En conducta no tenía buenas notas. En gimnasia no, ahí era un desastre.

El tiempo pasa... ¿Nota el cansancio?
Yo no estoy cansado. Esta es mi profesión. Ahora me han propuesto hacer de tendero que amamanta a una cerda y lo haré. A mí me gusta meterme en al piel de otros. A mí no me cansa. Cuando me preguntan: ¿pero sigue? Yo siempre digo que hasta que toque, que hasta que llame la Parca a la puerta.