Supermercado
Una de las tácticas marketing consiste en emplear colores cálidos en las etiquetas que quieren resaltar. Jorge Paris

La alimentación es uno de los principales gastos de todo hogar, aunque también en el que es más sencillo ahorrar en pequeñas cantidades que marcarán la diferencia al final de cada mes. De la misma forma que los supermercados tienen trucos para conseguir que pases más tiempo entre sus pasillos, que repares en los productos estrella o que acabes llevándote algo que no necesitabas, tú también puedes poner en práctica algunas recomendaciones para que tu cesta de la compra no te deje sin fondos.

No compres con hambre

Regla número 1 del consumidor inteligente. Cargarás con mucho más de lo que necesitas guiado por los ojos.

Aprovecha las rebajas por cantidad de productos no perecederos

Las cuchillas, normalmente, se venden en packs de distinto número. En un primer momento te parecerá más caro gastarte el dinero del paquete grande, pero a largo plazo, comprar varios pequeños sale más caro. Cada vez más establecimientos colocan junto al precio el coste por unidad del producto. Comprueba que la unidad te sale más barata en el pack grande y aprovecha la oferta. Si no puedes hacer el cálculo por unidades, compara el precio por kilo del producto. Eso sí, recuerda que este truco no siempre funciona así: puede que sea el producto pequeño el que te salga mejor de precio en ocasiones. Lo importante es ser ágil y avispado para calcular la rebaja.

Haz una lista de la compra… Y sé fuerte

Todo está diseñado para que acabes comprando más de lo que ibas a buscar: la luz, la música, las golosinas y ofertas junto a la caja donde pagarás, los productos en promoción muy visibles… Uno de los trucos más básicos para no gastar más de la cuenta es preparar una lista de la compra con lo que sí necesitas y ceñirte a ella.

Las marcas blancas son buenas aliadas

No son peores que las marcas conocidas, de hecho, muchas de estas marcas con sello propio fabrican los mismos productos que llevarán luego la marca blanca y de esta forma se aseguran su llegada a distintos públicos. Compra de manera inteligente y descubre qué marcas blancas se ajustan a tus gustos para abaratar tu lista de la compra.

La estructura de los pasillos está pensada para hacerte consumir

Como la luz, los colores o la música, la disposición de los productos también está diseñada para que consumas más. Por ejemplo, las patatas y los refrescos suelen estar al lado y los productos básicos en los extremos, para que recorras todo el establecimiento buscándolos.

Tus ojos te engañan. Bueno, no es culpa de tus ojos

Los productos que más interesa vender a los supermercados están colocados estratégicamente a la altura de tus ojos. Así que cuando encuentres lo que estés buscando, recorre las estanterías de alrededor antes de meter el producto al carro: tal vez encuentres mejores precios algo más escondidos.
Sé fiel. Más que nada, porque la mayoría de supermercados premian la fidelidad con descuentos y promociones. Además, en cuanto te aprendas dónde se encuentra cada producto podrás ir directo y no te perderás por los pasillos despertando tu apetito con las cosas que aparecen a tu alrededor.

Los preparados son más caros

Da igual que sean ensaladas, legumbres, aliños o carnes con salsas. Los productos precocinados o ya preparados tienen precios más elevados.

Si solo vas a coger leche, no cojas un carrito

¿Por qué? Porque si por el camino descubres nuevos productos que te apetece probar no podrás cargarte con todo, así que a menos que retrocedas hasta la entrada para conseguir un carrito, por esta vez, los dejarás pasar.

Fechas de caducidad

Asegúrate de que los productos que compras están en perfectas condiciones y recuerda que hay establecimientos que abaratan los precios de aquellos que tienen una fecha de caducidad próxima.

Comprueba el precio en otros lugares

Si conoces la cartera de otros establecimientos y sabes que determinado producto va a salirte más barato en uno de ellos, gestiona tus compras para que puedas visitar distintos supermercados al mes para tu abastecimiento.

Eso sí, para que la reducción de costes sea significativa no vale con seguir estos consejos solo en ocasiones: para alcanzar tu objetivo la constancia será tu mejor aliada.