Poblado beduino amenazado en Cisjordania
Una mujer, en el poblado beduino de Jan al-Ahmar (en Cisjordania, Palestina), cuya demolición ha sido aprobada por el Tribunal Supremo israelí. ATEF SAFADI / EFE

Las autoridades de Israel aprobaron este miércoles la construcción de casi 2.000 unidades de vivienda en asentamientos ubicados en el territorio palestino ocupado de Cisjordania, según informó la organización no gubernamental israelí Paz Ahora.

La autorización a la construcción de un total de 1.958 unidades de vivienda llega menos de una semana después de que el ministro de Defensa israelí, Avigdor Lieberman, anunciara que el Gobierno planeaba aprobar 2.500 nuevas viviendas en varios asentamientos.

El Alto Consejo de Planificación se reunió durante la jornada para debatir un total de 31 planes de construcción, que contemplan el establecimiento de dos nuevos asentamientos (Brosh y Zayit Raanan), según Paz Ahora.

La ONG resaltó que "la mayoría de los planes, al menos 1.500 unidades de vivienda, están claramente fuera de la zona de construcción de los asentamientos" y agregó que cerca del 80% de las mismas estarán en asentamientos que Israel tendría que evacuar en el marco de un acuerdo de dos estados con Palestina, a raíz de la frontera contemplada en la Iniciativa de Ginebra.

El ministro de Defensa de Israel, Avigdor Lieberman, aseguró este jueves que el Gobierno planea aprobar la semana próxima la construcción de 2.500 nuevas viviendas en asentamientos judíos en Cisjordania.

Poblado beduino amenazado

Lieberman detalló asimismo que un total de 92 de las unidades de vivienda serán construidas a un kilómetro de distancia de la comunidad beduina de Jan al Ahmar, cuya demolición aprobó la semana el Tribunal Supremo israelí.

Paz Ahora recordó que "este plan es la primera etapa de uno mayor para la construcción de 322 unidades residenciales que fue aprobado en febrero de 2017". "La aprobación del plan es la encarnación de la explotación y el mal. El Gobierno se niega obstinadamente a dar permisos de construcción a 32 familias palestinas [en Jan al Ahmar] y pretende expulsarlas, pero al mismo tiempo aprueba la construcción en amplias zonas para cientos de familias israelíes", denunció.

"Si hay algo que ensombrece la imagen de Israel en el mundo es la crueldad y la intimidación que clama al cielo en este caso. Tampoco hay ningún interés nacional detrás de la destrucción de la aldea", argumentó.

El Gobierno palestino criticó el martes la decisión del Tribunal Supremo de Israel de aprobar la demolición de dicha comunidad beduina, ubicada en Cisjordania, junto con la escuela levantada en el lugar con adobe y neumáticos para evitar la prohibición de edificación.

El tribunal señaló en su fallo del 25 de mayo que las autoridades pueden proceder a la demolición de las estructuras cuando el Gobierno considere apropiado a partir del mes de junio, según informó el diario local 'Haaretz'.

En su reunión semanal, el gabinete palestino criticó la "escalada ilegal colonialista" con el anuncio de construcción de nuevas unidades de vivienda en asentamientos y la autorización de la demolición de la citada comunidad. "El Gobierno palestino ve cómo todos los componentes recientes de las violaciones israelíes se unen para avanzar en la ilegal estrategia de una mayor expansión de los asentamientos y la anexión junto a una cultura de impunidad", recalcó.

Por ello, reclamó a la comunidad internacional que respalde sus esfuerzos para celebrar una conferencia de paz, así como su demanda contra Israel ante el Tribunal Penal Internacional (TPI), tal y como recogió la agencia palestina de noticias WAFA.