Los municipios de Vic (Barcelona) y Reus (Tarragona) acogerán los primeros centros específicos de acogida de inmigrantes a partir de septiembre del próximo curso, según ha anunciado el conseller de Educación, Ernest Maragall, que ha presentado oficialmente esta iniciativa que pretende favorecer la integración de alumnos extranjeros que lleguen a mediados de curso.

Los resultados de los futuros centros podrían aplicarse a otras poblaciones como Salt (Girona), Hospitalet de Llobregat y el barrio barcelonés de Ciutat Vella. "La experiencia piloto se hará en los centros donde tiene más sentido" por tener un mayor porcentaje de población inmigrante, defendió.

Estos espacios, que controlarán conjuntamente la Generalitat y los ayuntamientos, estarán situados fuera de las escuelas y trabajarán todo el año, verano incluido, para enseñar "competencias lingüísticas" de castellano y catalán a los niños inmigrantes que lleguen a medio curso.

Maragall explicó que la medida servirá para responder al aumento de alumnos que llegan por el reagrupación familiar. Durante el primer trimestre de este curso se incrementó el alumnado en 2.483 inmigrantes, mientras que en 2006, sólo se incrementó en 629. "Cada vez más y más niños llegarán", dijo, ya que el ritmo de llegada es "aún fuerte".

En contacto con su futura clase

En todo caso, en el inicio de curso ningún alumno acudirá a estos centros, ya que están pensados para los niños que lleguen a mitad del año. Sin embargo, mientras permanezcan en estos espacios, estarán en "contacto", según el conseller, con su futura clase, con la que no se descartó que compartan alguna asignatura. "No se trata de una medida de exclusión", subrayó.