Sarah Green, profesora del colegio privado Stockport Grammar School en Inglaterra, ha quedado suspendida de sus funciones en el centro por haber protagonizado un anuncio subido de tono que, de no haber sido por YouTube, habría quedado en el olvido (jamás se emitió en televisión).

Los padres pidieron el despido de la profesora
Green interpreta a
una secretaria que cae rendida ante los encantos de un albañil con el que mantiene una fogosa relación sexual, según publica El País.

En el vídeo predominan los sobreentendidos y, por momentos, parece más cómico que erótico, algo que no no ha convencido al director de la escuela, Andrew Chicken, ni a los padres de los alumnos, que enviaron una carta pidiendo la destitución de la profesora.

El director de marketing de Scruffs, responsable del anuncio, ha lamentado la situación ya que "no se trata de un vídeo pornográfico".

La profesora intervino en el anuncio dos años antes de llegar a Stockport Grammar School.