Lluvia
Imagen de la Feria del Libro de Madrid, con charcos por la lluvia. EFE

El acercamiento a la península de un embolsamiento de aire frío en altura dejará este fin de semana —el último del mes de mayo— tormentas, lluvia y fuertes rachas de viento, además de un ambiente más fresco propiciado por el descenso acusado de las temperaturas, entre 6 y 9 grados, con respecto a días pasados.

Ese aire frío dejará unos días muy inestables en casi todo el país, ha avanzado Rubén del Campo, portavoz de la Agencia de Meteorología (Aemet) para detallar que lo peor —fuertes lluvias e intenso aparato eléctrico— ha pasado durante esta madrugada, aunque hasta el miércoles próximo las tormentas merodearan por toda la península.

Durante las últimas horas se ha producido una "línea convectiva de tormentas de sur a norte" que ha partido a España por la mitad y ha sido muy intensa, ha explicado el portavoz.

Para dar cuenta de la situación de lluvias y tormentas eléctricas que han dominado la península desde la pasada medianoche hasta este viernes por la mañana, Del Campo ha enumerado los rayos caídos: 6.430 en todo el país de los que casi 1.000 se han registrado en la Comunidad de Madrid y 199 en un radio de 20 kilómetros desde la Puerta del Sol.

Las tormentas han dado lugar este viernes a un ambiente más frío con temperaturas que bajarán de forma acusada en Galicia, Cantábrico, alto Ebro, ambas Mesetas y en Andalucía oriental, y se mantendrán con pocos cambios en el resto del país.

En comunidades como Madrid, Galicia, Asturias y Castilla y León la jornada será bastante fresca con temperaturas que apenas rebasarán los 18-20 grados.

La inestabilidad se desplaza hacia el norte

A partir del sábado, ha continuado el portavoz, la inestabilidad se desplazará hacia al norte con precipitaciones y tormentas, en algunos caso granizadas, que podrán ser localmente fuertes en Galicia, el Cantábrico y Pirineos, por lo que la Aemet ha activado la alerta amarilla (riesgo) en las provincias de Huesca y Zaragoza y en Navarra.

Durante este día, las temperaturas diurnas ascenderán en casi toda España, excepto en el noroeste de Galicia y en el área de los Pirineos, mientras que las nocturnas se mantendrán con pocos cambios.

Por capitales de provincia, Murcia registrará el valor máximo con 31 grados seguida de Zaragoza con 29; Lérida con 28; Gerona y Albacete con 27 grados. En Alicante, Bilbao, Castellón, Córdoba, Cuenca, San Sebastián, Huesca, Logroño, Sevilla, Tarragona, Teruel y Valencia el termómetro oscilará ente 23 y 25 grados.

En Madrid el día será algo más fresco y la máxima se quedará algo baja con una temperatura media que no sobrepasará los 22 grados.

Por la noche, Castilla y León será la comunidad más fría con mínimas de entre 8 y 9 grados mientras que la más cálida será la Comunidad Valenciana, donde la provincia de Valencia registrará 18 grados.

El próximo domingo la inestabilidad se extenderá al este peninsular y a la zona del Mediterráneo, con valores diurnos que subirán en gran parte de la vertiente atlántica y seguirán con pocos cambios o en descenso en el Cantábrico e interior del sureste peninsular.

El meteorólogo ha señalado que a partir del lunes y hasta mitad de semana se reactivará de nuevo la inestabilidad en el centro y en la mitad norte peninsular con el desarrollo de precipitaciones y chubascos tormentosos en amplias zonas del país.

En las Islas Canarias seguirán probablemente sin cambios significativos, con posibilidad de lluvias débiles e intervalos de viento fuerte en las islas de mayor relieve.

A partir del jueves y viernes, y coincidiendo con el inicio del verano meteorológico, la atmósfera se estabilizará con cielo despejado y máximas que subirán hasta los 30 grados en el sur peninsular, mientras que en el resto se irán aproximando, de forma paulatina, a los valores normales para esa época el año.