Libro electrónico
El ebook tiene menor consumo energético que la tableta, además de ausencia de retroiluminación posterior. EFE

La Unión Europea intentará aprobar este viernes en una reunión la aplicación de un IVA reducido para las publicaciones electrónicas. La legislación actual tasa este tipo de contenido en un mínimo del 15 %, mientras que las tradicionales oscilan entre una tasa reducida (mínimo del 5 %), superreducida (inferior a 5 %) o tasa cero.

La nueva propuesta pretende alinear las normas para las publicaciones físicas y electrónicas, si bien las tasas superreducidas solo se podrán imponer en los Estados miembros que ya las emplean para los libros, revistas y periódicos en formato físico.

Los titulares económicos de la UE no lograron el pasado mes de junio alcanzar un acuerdo por la oposición de la República Checa, que vetó la aprobación de la medida ante la falta de avances en otra iniciativa sobre el mecanismo para invertir el sujeto pasivo del impuesto sobre el valor añadido.

Como las leyes sobre fiscalidad necesitan la unanimidad de los Estados miembros, ninguna de las dos salió adelante y se volverán a abordar en la cita de este viernes.

Se actualizará la lista de paraísos fiscales

Los ministros también buscarán dar luz verde a las normas para invertir el sujeto pasivo del IVA, destinadas a prevenir el fraude.

El plan supondría en la práctica que el consumidor de la mercancía debería pagar el IVA a Hacienda, a diferencia del sistema actual, en que esta responsabilidad recae sobre el proveedor. Podrían aplicarlo los países que lo deseasen temporalmente y bajo condiciones en las transacciones entre empresas superiores a 10.000 euros.

Según el Consejo de la UE, la mayoría de los Estados estan dispuestos a aceptar el texto de compromiso presentado en junio de 2017, pero Francia se ha opuesto al considerar que se desvía del sistema general del IVA.

Fuentes comunitarias destacaron que el documento incluye una serie de salvaguardas para proteger el mercado interno y coincidieron en expresar su esperanza de que los Estados miembros "dejen de lado sus reservas".

En cualquier caso, la medida también sería temporal, hasta la adopción de un nuevo sistema del IVA o bien hasta el 30 de junio de 2022.

Por otro lado, los responsables económicos tienen previsto actualizar la lista comunitaria de paraísos fiscales con la salida de Bahamas y San Cristóbal y Nieves. Así, en el repertorio de jurisdicciones no cooperantes solo permanecerán tras el cambio de mañana siete países (Samoa Americana, Guam, Namibia, Palau, Samoa, Trinidad y Tobago y las Islas Vírgenes de los Estados Unidos), frente a los diecisiete incluidos en la primera versión publicada el pasado diciembre.

Igualmente, los ministros debatirán un paquete de medidas orientado a reducir el riesgo en el sector bancario.