Real Alcázar de Sevilla
Real Alcázar de Sevilla EUROPA PRESS/UNIVERSIDAD DE SEVILLA - Archivo

La Policía Local de Sevilla ha requisado alrededor de 600 entradas que habían sido adquiridas con el objetivo de ser revendidas a un precio mayor a los turistas que se encuentran a diario haciendo cola en el Real Alcázar, a la par que se continúa investigando para esclarecer el número de implicados analizando "todo el proceso de adquisición de venta hasta que se entra" en este bien Patrimonio de la Humanidad.

A preguntas de los periodistas, antes de visitar las nuevas instalaciones deportivas de la Estación de Cádiz, el concejal delegado de Hábitat Urbano, Cultura y Turismo de Sevilla, el socialista Antonio Muñoz, ha explicado que la Policía Local, el Alcázar y su propia delegación han colaborado en la detección de la reventa de entradas y de "practicas abusivas".

Así, se indica que, por el momento, se han detectado a personas que de modo individual se acercan a los turistas a ofrecerles una entrada que se ha comprado con anterioridad y le ofrecen "saltarse la cola si pagan un suplemento al precio de ésta".

"Hay contundencia total por parte del Ayuntamiento para evitar esa practica y evitar que manche a nuestra joya de la corona, como es el Alcázar", recalca, aunque deja claro que la investigación sigue abierta y que se van a adoptar las medidas correspondientes, más allá de las sanciones previstas en la normativa.

Así, se estudian actuaciones con el objetivo de que esta práctica "no siga sucediendo" y menciona el chequeo del sistema de venta por Internet, estudiar si hay que abrir otras vías de distribución y analizar casos como el de la Alhambra de Granada, quien vende las entradas de forma nominativa evitando que alguien pueda adquirirlas de forma masiva.

"Hemos neutralizado en buena parte una practica que se corría el riesgo de que fuera a más ante un trabajo eficaz de la Policía", señala, poniendo el valor el trabajo de los agentes que detectaron el cartel y que realizaron un operativo que acudía a diario al entorno para esclarecer la situación.

Recuerda que cualquier establecimiento que desarrolle una actividad que "no esté en consonancia con la licencia y que esté vendiendo entradas del Alcázar es sancionable y puede incluso perder la licencia". A ello, suma que, "si hay algunos guías con carné oficial que lo hacen, lo comunicaremos a la Junta de Andalucía, que es quien otorga esa licencia, para que valore las actuaciones".

Incide en que el caso más común detectado es por parte de quien adquiere por Internet un alto número de entradas y realizo una reventa a un precio mayor, tal como avanza ABC, aunque se mantiene la investigación abierta para analizar otras posibilidades como que se pudiera ofrecer una preferencia para acceder como grupo al recinto.

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