Apartamento de Mónica en el FriendFest
La recreación del apartamento de Mónica en el FriendFest, de Comedy Central. COMEDY CENTRAL

Los hemos visto tantas veces que podríamos desenvolvernos en ellos como en nuestra propia casa. De hecho, en cierto modo lo son. Hablamos de decorados de series del género de las sitcom, o comedias de situación, ficciones donde la mayoría de las tramas suceden en los mismos espacios cerrados. Al final, el espectador crea un vínculo con esos decorados, que se convierten en verdaderos iconos.

Un buen ejemplo, quizá el mejor, es Friends. La serie de los 90 generó nostálgicos a mansalva, los mismos que están de enhorabuena porque Comedy Central ha recuperado esta comedia (hasta el viernes 25 se emite Friends las 24 h) y además, ha organizado en Madrid el FriendsFest, un evento único en el que se han recreado y se pueden recorrer réplicas exactas de escenarios como el apartamento de Mónica o recrear la cabecera de la serie junto al mítico sofá frente a la fuente con los paraguas mientras se canta I'll be there for you, o jugar al futbolín de Chandler y Joey, entre otras cosas.

En tan sólo 24 horas se agotaron las entradas y en los tres pases diarios que habrá de este jueves al domingo podrán vivir en Friends unas 4.000 personas. Pero muchas otras series ya fueran estadounidenses o españolas nos abrieron su mundo. Éstas son algunas.

Cocinas: ¿Un conflicto o una escena cómica?¡A la cocina!

Desde la de Médico de Familia a la de Los Serrano, muchas han sido las cocinas que se han grabado en nuestras retinas. Por ejemplo, la del Príncipe de Bell Air, territorio de Geoffrey y escenario recurrente. De la cocina comedor de Los Simpson nunca olvidaremos las cortinas de mazorcas de Marge. ¿Y la de Padres Forzosos? Era todo un lugar de paso obligado, como la de Dos hombres y medio, donde la vida transcurría en la cocina.

Bares: Reunión obligada para los personajes más sociables

El Maclaren’s es el bar de Cómo conocí a vuestra madre, un decorado que casi ejerce como narrador y que rivaliza con el Central Perk de Friends. ¿Quién no recuerda el foro de penas, ironías y chistes de Cheers con Ted Danson tras la barra? En cuanto a series españolas son imprescindibles la taberna de Los ladrones van a la oficina, centro de operaciones de los raterillos patrios o El Asturiano de Amar en tiempos revueltos. El más original y cañí era sin duda el Bar Reinolds de Aída, regentado por el poco soportable Mauricio Colmenero. Inolvidables los colores naranjas del Max & Henry de La que se avecina. ¡Caña aquí!

Salones: O cómo sobrevivir al invierno demográfico en Mondoñedo

El hueco del trasero de Homer en el sofá podría ser el nuestro por las horas que hemos pasado viéndoles allí en Los Simpson. Mil veces destruido fue el de Cosas de Casa por obra y gracia de Steve Urkel. En el salón de Sole en 7 vidas las collejas estaban a la orden del día, igual que su multiusos sofá verde y el balcón por el que todo el mundo entraba. Lujoso era el de El Príncipe de Bell Air, con la escalera y el sofá blanco, que llegó a probar incluso Donald Trump en un cameo.

Zona común: Plazas, calles, rellanos... también son escenarios

El ascensor de The Big Bang Theory siempre estaba roto (el plató no tenía piso abajo para que pudiera funcionar) y en ese rellano pudimos ver enamorarse a Leonard y Penny. Y sí, también a Sheldon quejándose. La calle y el balcón de Cuéntame podría ser una calle cualquiera de cualquier barrio y en su descampado, con el camión oxidado, hemos jugado todos. Manolo y Benito se buscaban la vida en la placita de Manos a la Obra, que articulaba el resto de espacios. La fachada y el portal de Aquí no hay quien viva también está grabado en nuestra memoria.

Por cierto, con otro ascensor que tampoco funcionaba nunca. Cosas de la construcción de platós. A los patios bajos y la acera de La que se avecina ha caído de todo y el anuncio de Mariscos Recio con sus pinzas de langosta móviles se movía entre lo cutre y lo kitsch. Por delante de la casa de American Horror Story nadie querría pasar ni mucho menos pararse o jugar en su césped.

Especiales: Cualquier espacio puede ser un escenario inolvidable

Rápido, sin mirar, ¿qué había detrás de Fox Mulder en su despacho? El cartel de "I want to believe" (Quiero creer), ha acertado, era el lema de fondo en Expediente X. El "para adentro, Romerales" se nos quedó en el tímpano, así como la rebotica multiusos de Farmacia de Guardia y la fachada del licenciado E.Cano.

No era propiamente una sitcom, pero nos permitiremos la licencia de recordar La Dorada y las muchas escenas sobre ella o junto a su casco azul, blanco y rojo que lucía en Verano azul. También era un barco, aunque más lucido el de Vacaciones en el mar, cuyas cubiertas y camarotes no olvidaremos, como tampoco la barra de cócteles de Isaac.

La pizza sobre el tejadillo del garaje de la casa de Breaking Bad se convirtió en un recuerdo y un icono de las series y la glamourosa urbanización de Wisteria Lane marcó para siempre la televisión con Mujeres desesperadas. La palma en esto de los escenarios recurrentes se la llevan Los Simpsons: El badulake, la taberna de Moe, el Krusty Burguer... ¿Es muy loco recordar la piña de Bob Esponja?