Francisco Trujillo Blanco
El exchófer de Guerrero, Francisco Trujillo Blanco, durante su declaración en el juicio de los ERE. JOSÉ MANUEL VIDAL/EFE

Francisco Trujillo Blanco, quien fuera chófer del exdirector general de Trabajo y Seguridad Social de la Junta Francisco Javier Guerrero entre los años 2003 y 2007, ha asegurado este martes que éste era quien "podía dar o no" las ayudas sociolaborales a trabajadores y a empresas en crisis en los expedientes de regulación de empleo (ERE) fraudulentos y sin ningún tipo de control.

Trujillo ha declarado este martes como testigo en el juicio que celebra la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Sevilla contra 22 ex altos cargos de la Junta, entre ellos Guerrero, por el procedimiento específico por el que se concedían las citadas ayudas en los ERE. El tribunal le ha informado de que podía no contestar a algunas de las preguntas que se le formularan por las partes toda vez que está investigado en piezas separadas de los ERE y encausado en otra.

En concreto, Trujillo, junto a Guerrero, será juzgado, también por la Sección Primera de la Audiencia, en la pieza separada de los ERE en relación a las ayudas por importe de 1.475.028,01 euros que le concedió el ex director general de Trabajo y parte de las cuales habrían ido destinadas a la compra de cocaína, copas y antigüedades, siendo acusados por presuntos delitos de falsedad en documento oficial, prevaricación, malversación, tráfico de influencias y asociación ilícita.

Por estos hechos, la Fiscalía Anticorrupción pide 14 años de cárcel, 30 años de inhabilitación y el pago de una indemnización de 1.475.028,01 euros para Guerrero y su exchófer.

A preguntas de la Fiscalía, Trujillo ha considerado que "tenía una relación de amistad" con Guerrero, quien le "comentó" que tenía un programa de ayudas sociolaborales. "Me dijo que era él quien tenía que darla o no darla", ha afirmado el testigo. El representante del Ministerio Público ha preguntado a Trujillo si Guerrero le comentó que podía darlas --las ayudas-- sin ningún tipo de control y el exchófer ha afirmado: "Me lo comentó".

De otro lado, el exchófer del ex director general de Trabajo ha indicado que llevó a éste a reuniones "a la Consejería de Presidencia, Economía y Hacienda, Innovación, Empleo y al Instituto de Fomento de Andalucía (IFA)", posterior Agencia de Innovación y Desarrollo de Andalucía (IDEA), ente encargado de materializar el abono de las ayudas investigadas en virtud del convenio marco firmado en julio de 2001 entre la Consejería de Empleo y el IFA por el que la Consejería le allegaba fondos del programa presupuestario 31L a través de transferencias de financiación a IFA para el pago de las mismas.

Reuniones con Zarrías y Caballos

Según ha continuado declarando, Guerrero le hizo "referencia en dos ocasiones" a que iba al Palacio de San Telmo, sede de la Presidencia de la Junta, a reunirse con el exconsejero de Presidencia Gaspar Zarrías, encausado en este procedimiento. "De una de ellas salió enfadado". También, según ha comentado, llevó al ex director general a reuniones con sindicatos, empresas y despachos de abogados, así como que se reunión "algunas veces" con otros dirigentes políticos como "el señor [José] Caballos --el actual senador socialista--, que era algo del PSOE de Sevilla".

Precisamente sobre Zarrías, Trujillo ha indicado que el exconsejero de Presidencia, según le dijo Guerrero, llamó al ex director general de Trabajo "en alguna ocasión" para hacer "una visita a una empresa de Vilches relacionada con azulejos y cerámicas".

Trujillo, que "en alguna ocasión" recogió "regalos" para Guerrero, ha reconocido que conoció al 'conseguidor' de los ERE Juan Lanzas antes de empezar a trabajar con Guerrero, con quien se relacionaba. Lanzas, según ha precisado, se dedicaba a "gestionar temas de empresas en crisis, ayudas,...".

En este sentido, ha añadido que Guerrero también tenía relación con el exdirectivo de la mediadora en los ERE Vitalia Antonio Albarracín, con otro exdirectivo de Vitalia Jesús Bordallo, quien "iba por la Dirección General de Trabajo", y con José González Matas, quien fuera dueño de la mediadora Uniter.

De otro lado, Trujillo ha recordado que Guerrero le comentó que tenía "problemas" con el pago de las ayudas y tenía reuniones con IFA/IDEA y la Consejería de Hacienda para "desbloquear" el tema. En este punto, ha comentado que Guerrero tuvo "problemas" con IFA/IDEA por una ayuda que dio a una empresa "sin haber pasado por la Dirección General de Trabajo".

Ayudas a sus empresas y a su madre

Trujillo ha admitido que tenía problemas de drogadicción, pero que no era conocido en la Dirección General de Trabajo ni en la Consejería de Empleo; sí, por el contrario, por Juan Lanzas, quien también tenía relación con Zarrías.

El exchófer de Guerrero ha reconocido que recibió ayudas para empresas constituidas por él mismo y que su madre recibió una ayuda sociolaboral, así como que le facturó a empresas beneficiarias de ayudas de la Dirección General de Trabajo.

El abogado de Gaspar Zarrías ha manifestado su protesta por ser llamado Trujillo a este procedimiento como testigo y hacerle preguntas sobre asuntos investigados en el Juzgado de Instrucción número 6 de Sevilla y por otros por los que está encausado. En este sentido, el presidente del tribunal, el magistrado Juan Antonio Calle Peña, ha indicado que había informado al testigo de su derecho a no contestar a las preguntas que considerara que podía afectarle en otros procedimientos. 

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