Ibrahima N., el acusado del crimen de Tatiana en el banquillo
Ibrahima N., el acusado del crimen de Tatiana en el banquillo EUROPA PRESS

Manuela Abuín, la madre de la joven de 24 años Tatiana Vázquez, cuyo cuerpo apareció en 2016 cosido a puñaladas en un coche en un barrio lucense, ha asegurado a la entrada de los juzgados que cree "totalmente" que el acusado es el responsable del crimen de su hija y dijo no tener "ninguna duda" de su culpabilidad. Además, se declaró aliviada de que haya juicio.

El juicio por el crimen de Tatiana Vázquez ha arrancado este martes con la elección del jurado popular y la sala de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Lugo está reservada hasta el 25 de mayo. El jurado está compuesto por siete mujeres y cuatro hombres (dos son suplentes).

Por su parte, el único acusado de asesinar a la joven, así como de un delito de maltrato en el ámbito familiar durante seis años de relación, Ibrahima N., fue amenazado con la expulsión de la sala judicial tras proclamar que es "mentira" cuando el relato fiscal lo señalaba como responsable. "Eso es mentira. No me voy a callar", interrumpió el acusado el relato fiscal.

Ya a su llegada este martes a los juzgados lucenses había proclamado: "Soy inocente. No tengo ni puta idea de toda esta mierda que está montada". Pasadas las 11,00 horas de este martes, Ibrahima N., senegalés de 33 años de edad, llegaba procedente de la prisión de Bonxe al edificio judicial lucense escoltado por cuatro guardias civiles, esposado y a cara descubierta.

La vista se celebrará con jurado popular y está previsto que por la sala pasen en torno a medio centenar de testigos. Mientras el Ministerio Fiscal pide 27 años y medio de prisión para el acusado, la defensa solicita la absolución por entender que faltan pruebas y que no está motivado que él fuese el autor del crimen.

RELATO MINISTERIO PÚBLICO

En el relato fiscal, se recoge que en la noche del día 8 al 9 de abril de 2016, sobre las 3,40 horas, Tatiana Vázquez acudió a la habitación de una pensión donde residía temporalmente el acusado. Sobre las 4,10, ambos abandonaron la pensión y subieron el vehículo propiedad del padre de la víctima y llegaron hasta un lugar despoblado, en la calle Fonte da Bica, de la ciudad de Lugo.

"Aprovechando su superioridad física y el hecho de que nadie podría acudir en su defensa, la atacó cuando estaba dentro del coche, utilizando un cuchillo o arma blanca similar, con una hoja de al menos 11 centímetros de longitud, que clavó en su cuerpo repetidamente, hasta en 54 ocasiones, provocándole múltiples heridas inciso-contusas, sabiendo que de este modo aumentaría el sufrimiento de la víctima hasta que se produjera su muerte, que también buscaba", relata el ministerio fiscal.

Fiscalía pide que, una vez cumplidas las dos terceras partes de la condena, o cuando el penado acceda al tercer grado o libertad condicional, la pena privativa de libertad que reste por cumplir se sustituirá por la expulsión de territorio español, con la prohibición de entrar durante diez años. Ibrahima N. está en situación irregular en España.

Además, el acusado deberá abonar las costas procesuales, de manera que deberá indemnizar con 90.000 euros al padre y otro tanto a la madre, mientras que deberá pagar 35.000 euros al hermano de la víctima.

El abogado de la defensa, César Lodos, ha asegurado que sigue "creyendo a pies juntillas" a su cliente y ha criticado que "no se han seguido otras vías de investigación".

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